Recuerden disfrutar de la serie Cobra-Kai, para olvidar lo terrible de este 2020.
miércoles, 14 de octubre de 2020
viernes, 21 de agosto de 2020
La legión, por Joel Correa
1.
La esfera pasa de una mano a otra, entre estas manchadas de suciedad por buscar comida en los botes de basura, tiene un tamaño algo mayor a una pelota de golf. La acarician unos dedos con quemaduras de cigarro, pensativo el vagabundo la mira tratando de interpretar las formas de su interior. El objeto es transparente, elaborado de un cristal muy delgado pero no tan frágil como el vidrio, lo sabe porque lo ha comprimido en su manos sin lograr romperlo; en su interior observa un vapor color violeta muy obscuro. Cualquiera diría que se trata de un juguete. El hombre, no tan mayor, apenas con un poco de barba mira alrededor, no quiere curiosos, mucho menos a los policías tratando de observar entre sus cosas cuando no tienen un trabajo de verdad. Sin dudarlo guarda su esfera y se dirige al interior de una casa abandonada al final de la avenida, ahí donde consume su dosis diaria de fentanilo, heroína, alcohol, lo que encuentre a la mano, la dosis que siempre promete dejar de lado para seguir con su antigua vida como taxista; pero, lo sabe, no tendría sentido porque ahí comenzó su vida monótona, él no tenía dudas de su persona, era un drogadicto y había mucho por delante. Sobre todo ahora, sin él saberlo, con el futuro dentro de su sucia chaqueta de cuero.
A su alrededor nadie lo observa, lo rodea una extraña aura de invisibilidad, quienes caminan apurados con sus portafolios, hablando con sus dispositivos móviles se retiran a su encuentro, no lo ven, simplemente siguen su camino, los automovilistas escuchan todo tipo de música y los semáforos cambian de color del rojo al verde forma inmediata para dejarlo cruzar la avenida, algo realmente inusual pero no le da mucha importancia. Un par de policías toman café sin dirigirse palabra alguna, contemplan el horizonte con la misma cara ensoñadora de un par de jóvenes. “Ellos pueden ver a las personas pero no lo inexplicable”, piensa y sigue su camino riendo un poco para sí. No observa a su alrededor, nadie lo sigue, lo sabe, abre la oxidada puerta de la casa abandonada haciéndola chirriar, para continuar con las indicaciones del tipo de la gabardina.
Unas horas antes estaba sentado observando a las personas, era parte de su día a día, le ayudaba a evitar la ansiedad, luego un hombre de gabardina negra pulcra con la palabra Mo —la cual creyó leer— grabada al frente lo observó con paciencia, detrás de éste estaban sus proveedores, un tipo llamado Karlin y otro del cual no quería saber nada; se sintió ofendido, no era parte del sistema invitar a un tercero a una transacción.
“Sé que nos esperabas a nosotros, pero él es parte del equipo, tiene algo nuevo para todos los miembros”, dijo Karlin con la característica depresión que marcaba sus actitudes. “Entonces debe ser algo importante…”, respondió el vagabundo con desgana; no tenía intenciones de probar los hongos si era el caso. El hombre de la gabardina que parecía un sacerdote de motociclistas le dijo: “Esto es parte de una entrega especial, sólo para clientes selectos, debe colocarse sobre el fuego, es una sola dosis y no puede ser compartida. Nunca.”, luego le entregó la extraña esfera llena de vapor violáceo; era algo extraño, precioso entre sus manos. Cuando miró al frente ya se habían retirado sus proveedores.
Dentro de la habitación principal de la casa abandonada siente escalofrío, es un adicto y no una rata de laboratorio, sin embargo sabía que sostenía algo muy preciado, algo nuevo en el mundo de la química motivacional, algo conocido por todos como el “consumo de sustancias recreativas”; un término lleno de vaguedad usado para atraer personas inexpertas en una actividad en verdad peligrosa. Con la necesidad de algo nuevo se acerca a un rincón donde amontona algunos leños y hojas secas, coloca en el centro la esfera y se dispone a comenzar el proceso.
En ese instante alguien toca la puerta, anteriormente el vagabundo la había cancelado con un madero; es insistente el ruido, sin duda, piensa son otros vagos esperando una dosis, siempre olfateando a los otros para satisfaces sus necesidades. El vagabundo dentro de la habitación no contesta, ya tiene el encendedor en la mano y no está dispuesto a entregar su parte; ni hablar de la política de dosis única. Para él todo está centrado en lo secreto, el asunto es su secreto, eso basta. Comienzan a golpear la puerta en forma desesperada, las personas de alrededor ya deben escuchar el escándalo. Con toda la calma del mundo enciende la flama, la acerca a las hojas secas amontonadas, éstas parecen impregnadas de alcohol porque el fuego enciende la pequeña pira al instante. La esfera vibra un poco y se disuelve como si fuera agua, el hombre no deja de ver sorprendido el proceso; fuera ya patean la puerta de forma desesperada parece ya un tumulto de personas tratando de abrirse camino. El vapor de la esfera emerge disipándose en toda la habitación, es violáceo pero brillante, casi fosforescente. Él absorbe todo lo que puede en sus pulmones.
La puerta se abre de golpe, otros dos vagabundos entran a la casa, la cual es un cuarto con todo alrededor lleno de basura, conocen a Albert, conocido por todos como All. Les molesta la actitud de su compañero de calles, el cual nunca comparte información, además de adquirir producto de forma discreta. Un aislado dentro de los aislados. Pero la escena los deja congelados, dos hombres de túnicas negras y mohosas sostienen a All totalmente desorientado mirando hacia la pequeña fogata del rincón; la actitud de los hombres con túnicas es arrogante. El primer hombre en entrar, un vagabundo gordo con mirada astuta, los mira directo a la cara para, justo en ese momento, morir sin aliento, sorprendido al ver unos rostros descarnados con enormes dientes puntiagudos como de pirañas. El otro hombre, flaco, con la mugre de años, también ve el rostro de los hombres con túnicas negras, luego observa cómo atraviesan lo que parece ser una pared ennegrecida, para perderse igual que los fantasmas. Sale corriendo del lugar con desesperación hacía la avenida, donde un automóvil lo arrastra igual a un trapo sucio. Para ese momento el drogadicto llamado All cree ser llevado por un par de policías a través del desierto arenoso, tratando de llevar el paso de quienes casi lo arrastran, intentando ver el horizonte con arena en los ojos. En su interior, esa parte tan necesitada de sustancias extrañas, se siente mucho mejor, igual a sus años de juventud, todo tan claro como la luz del día pero bajo un cielo de brillantes estrellas.
jueves, 25 de octubre de 2018
La caravana de migrantes
Una noche más con
almas migrantes
que buscan agua,
comida y sustento,
han encontrado
insultos denigrantes
por los que bien
conocen el sufrimiento.
Vienen las familias
de Centroamérica;
niños sostienen sólo
una naranja,
arrastrados por su
madres dolidas
por la pobreza de su
patria ultrajada.
Suerte tienen los
que encuentran abrazos,
un trabajo, cobijo y
compañía,
después de romperse
de andar los callos
para llegar al país
de sol y lluvia.
Mas hay quien los
recibe como hermanos
para que olviden
toda represión,
los golpes que les
dio la policía…
toda la violencia de
sangre en su país.
Nuestra tierra
fértil los espera,
no importa ahora de
donde vienen,
porque son nuestros parientes lejanos
que han regresado de
su largo viaje.
viernes, 6 de julio de 2018
Viaje en autobús, por Joel Correa
“Las mujeres comenzaron a usar desodorante cuando dejaron
de usar falda, los pantalones producen el exceso de sudor”, aseguró una mujer
soltándolo al aire para todos con la boca muy abierta.
Un hombre del asiento delantero, sombrero en mano,
agitándolo alocadamente dijo: “A caballo no se sudaba la espalda, el sudor
comenzó cuando todo mundo decidió caminar”.
Una mujer junto al conductor, extendiendo sus manos para
llamar la atención, comentó alzando la voz: “El televisor hace que los poros se
tapen, por eso el sudor es rancio en muchos hombres”.
Aún no terminaba de hablar la mujer cuando al fondo se
escuchó: “El baño diario es la causa de tanto sudor, el cuerpo siempre se
recubre para mantener su lozanía, es un elemento de la piel”.
A menos de la mitad de la frase de la mujer al fondo un
hombre con desorbitados ojos dijo: “El sudor es una excreción producida por el
miedo, hombres valientes jamás sudaron en sus duras jornadas”.
Al instante en que el hombre tomaba la palabra un anciano
tembloroso gritó: “Con la vejez el sudor se produce con mucha menor frecuencia,
ni bajo el sol se puede sudar en las mañanas”. Un joven gritó al mismo tiempo
que el anciano: “El sudor es por el sol, pero sólo en verano”.
Al mismo tiempo alguien vociferó: “Buena parte del sudor,
en realidad es humedad del aire, lo demuestra la ciencia”. Alguien más expresó
entre todas las voces: “Cuando alguien tiene sudor no puede mirarse al espejo,
se siente una persona diferente”, otro indicó con voz varonil: “Eso no explica
el sudor de las manos, el cual emana al no leer periódicos”, un hombre
regordete se dejó caer en el pasillo gritando: “¡Sudo! ¡Sudo! ¡Por favor
ayudarme!”. Una mujer delgada se encontraba ya en el pasillo, entre quejidos se
frotaba el cuello y axilas para quitarse el sudor. Un hombre de camisa a
cuadros y expresión confusa se torcía incomodo por el sudor que cubría su
cuerpo. Todos sentían sudor en su cuerpo, sobre todo veían sus manos quejándose
en gimoteos entrecortados, a punto de pedir piedad.
El conductor se quitaba el sudor de la frente que fluía
hacía sus ojos, el volante se le resbalaba de las manos, sus axilas le incomodaban,
su espalda era cuerpo goteante. Sin embargo, él seguía conduciendo con paciencia,
mirando el horizonte y a ratos con indiferencia a los pasajeros. Todos sudaban
y daban lastimeros gritos. En medio del desierto, en la parte trasera del
autobús un rotulo expresaba: Hospital psiquiátrico.
Julio 2017
lunes, 18 de septiembre de 2017
Rhialto el prodigioso, de Jack Vance
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La
serie de “La Tierra Moribunda” es considerada una obra maestra de la ciencia
ficción y la fantasía, escrita por el magnífico escritor Jack Vance.
La
serie comienza en el año 1984, la cual se compone de cuatro libros: La tierra
moribunda; Los ojos del sobre-mundo; La saga de Cugel y Rhialto el prodigioso.
En los cuatro libros un factor importante es la proximidad del Sol a su fin, un
sol que se vuelve cada vez más rojizo; la Tierra en cambio es un lugar donde la
tecnología avanzó al grado de convertirse en la magia.
En
éste último libro el Sol de nuestro sistema solar está próximo a su fin, a
punto de llegar a un simple parpadeo, y la magia es tan importante como en
otros eones de la historia. Mientras tanto el grupo de magos, con sus mansiones
en Escolais y Almeri, trata de mantener su sociedad en equilibrio con sus
objetos de poder; viajando incluso a través del tiempo y el Universo para
rescatar secretos de la magia.
Es
un libro que contiene relatos del vigesimoprimer eón, cuando la Tierra ha envejecido
y la magia está en todas partes siendo
usada para el mal tan frecuentemente como para el bien. Sin reservas muestra la
decadente y nihilista cotidianidad del grupo de magos, los cuales son meras
sombras de los magos de la antigüedad, que invierten el tiempo por igual en picardías
decadentes entre ellos y estúpidas luchas políticas.
La tierra moribunda, de Jack Vance

Titulo original: The Dying Earth.
Traducción: Domingo Santos.
Año: 1950.
Género: Ciencia ficción.
Inigualable relato centrado en el final de nuestra estrella llamada Sol, una tierra oscura llena de magos egocéntricos, un mundo exótico en el límite del tiempo, donde la magia ha sustituido a la ciencia. Los personajes de la novela son los siguientes:
· Turjan, el científico. Proviene de la lejana Mur y busca crear la vida mediante la ciencia y la magia.
· T’sai, hechicera de Embelyon. Viaja hacia la lejana Tierra en busca de la belleza y el amor.
· Guyal de Sfere. Un hombre que nace en el anhelo de conocimiento que lo impulsa hacía el Museo del Hombre.
· Pandelume. Conocedor de todos los conjuros, encantamientos, misterios y runas, vive en Embelyon.
· Príncipe Kandive el dorado. Un mago proveniente de Ascolais.
Parte I. Turjan de Mir
Turjan busca crear la vida por lo que viaja a Embelyo donde se encuentra con T’sai que odia todo lo que ve. Turjan intenta robarle un objeto de poder a Kandive Phandaal, mago de todos los tiempos, finalmente logra recrear a T’sai de forma que se amorosa y con ella viaja a la Tierra. En esta parte del libro surge una importante pregunta: ¿Se encuentra Embelyon en la Tierra? ¿Es una preexistencia o un postmundo?
Parte II. Marizian el mago
Mazirian captura a Turjan para robarle el secreto de la creación de la vida, lo deja prisionero en una jaula con un dragón; T’sai trata de rescatarlo. T’sai logra evadirlo a través de los bosques pero muere de agotamiento.
Parte III. T’sai llega a la Tierra
T’sai —la que odia todo lo que ve— en la búsqueda del amor viaja gracias a Pandelume, para buscar un Dios que le quite su odio. Encuentra y mata a Liane el caminante, el cual es uno de los clones dedicados a la búsqueda de objetos mágicos. Posteriormente encuentra a un hombre llamado Etarr que la cuida, ella le declara su amor. Etarr busca recuperar su rostro robado por la malvada bruja Javanne.
Parte IV. Lian el caminante
Lian —otro clon— encuentra un extraño anillo cuyo poder es la invisibilidad al pasarlo a través del cuerpo, “¡Un agujero cuya abertura podía ocultarse dentro de su propio agujero!”¿… ?. Lian trata de enamorar a una mujer llamada Lith, ella le dice que le entregará su amor si encuentra la mitad de un cuadro que tiene Chun el inevitable. Chun el inevitable se encentra en el valle mágico de Ariveta, cerca del valle de Kaiin.
Parte V. Ulan Dhor
El Príncipe Kandive el Dorado pide a su hijo Ulan Dhor que consiga las valiosas tablillas de Rogol Domedonfors, en la ciudad de Ampridatvir. Un hechizo cubre la ciudad ya que el pueblo de los verdes no puede ver ni a los grises ni a los rojos, y viceversa, nadie puede ver los colores de otros. Ulan consigue con apoyo de una mujer un vehículo aéreo.
Parte VI. Guyal de Sfere
Guyal busca el conocimiento total por lo que busca el museo del hombre. Viaja más allá del Muro Desmoronante al norte de Ascolais. Shierl, una chica, lo acompaña por órdenes de su pueblo. El museo de hombre lo encuentran protegido por fantasmas y un anciano hipnotizado, pero en realidad es una enorme computadora.
Hechizos más importantes: Excelente Spray Prismático; Manto de Furtuvidad de Phandaal; Conjuro de la hora lenta; Llamada a la nube violenta; Runa de Laccodel en la muñeca; Botas de vida y Encantamiento de alimento constante.
sábado, 16 de septiembre de 2017
Spook country de William Gibson
Spook country (País de espías, al castellano) forma parte de la trilogía de Hormiga Azul o trilogía de Hubertus Bigend, siendo la segunda parte y para muchos la más reveladora. Bigend se describe a sí mismo cuando menciona lo siguiente: “He aprendido a valorar los fenómenos anómalos. Las cosas muy peculiares que hace la gente, a menudo en secreto, me interesan. Los secretos, los secretos son la auténtica raíz”, es el fundador de Hormiga Azul, una agencia dedicada a la comercialización de ropa de culto que busca contratos militares, trabaja además en el rastreo de contenedores de armas en buques mercantiles. Hubertus Bigend es descrito en el siguiente fragmento: “Hubertus Bigend es como un bebé gigantesco monstruosamente inteligente”, “Su personalidad es de esas a las que les gusta guardar secretos”. Los empleados de Hormiga Azul tienen la siguiente idea de la agencia por influencia de Bigend: “No quiere que se oiga hablar de él, dice que le gustaría que pudiéramos funcionar como un agujero negro”. Bigend contrata a Hollis Henry para buscar un contenedor que esconde un terrible secreto de los Estado Unidos, lo cual lo lleva al descubrimiento de un individuo con la capacidad de determinar la posición de un objeto gracias al sistema GPS.
Por otra parte una familia chino-cubana, cuyos representantes de Los Ángeles son Alejandro, Carlito y Tito conforman una organización de facilitadores ilegales que trabajan con espían de gobiernos extranjeros. Todos son entrenados en La Habana con el fin de que organizaciones opositoras al gobierno norteamericano realicen sus actividades; se caracterizan por ser racialmente ambiguos y hablan inglés, ruso y español en forma fluida. Utilizan en cada una de sus operaciones un protocolo de la KGB, el cual es un comando para espías en movimiento. La familia chino-cubana también está interesada en el contenedor que rastrea Bigend, pero saben que son investigados por posibles agentes del gobierno.
Brawn dirige una operación para investigar a la familia chino-cubana, su forma de trabajo se puede deducir a partir de la siguiente cita: “Contratistas, así es como hacen las cosas ahora. Las cosas del gobierno. Programas secretos del gobierno controlados por oficiales de inteligencia retirados”. Brawn es un escuro personaje de la era post 9/11.
Milgrim es controlado por Brawn por medio de Ativan y Rize de 5 mg (narcótico de la DEA nivel 4), es un adicto a las drogas de diseño, al parecer capturado por Bigend para conocer su forma de trabajo en cuanto al tráfico de sustancias ilícitas. Posteriormente Milgrim es llevado a una clínica de rehabilitación donde es tratado con una serie de medicamentos que mejoran sus habilidades.
Miembros de Hormiga Azul:
· Hubertus Bigend, fundador de la agencia Hormiga Azul.
· Phillip Rausch, productor de la revista Wire.
· Odile Richard, consultora de arte.
· Brown, ¿CIA?
· Milgrim, exadicto a las drogas de diseño.
Freelance´s de Hormiga Azul:
· Hollis Henry, exvocalista de los Bollards.
· Laura Hyde (Heidi), exbaterista de los Bollards.
Facilitadores ilegales chino-cubanos:
· Alejandro, Carlito, Tito, primos de la familia chino-cubana.
· Tía Juana, rusa llevada a Cuba.
· El viejo, ¿CIA?
Personajes secundarios:
· Bobby Chombo, experto en sistemas informáticos.
· Garrett, experto en operaciones especiales.
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sábado, 9 de septiembre de 2017
Entramado de telarañas, por Joel Correa.
Una enorme araña
escribe una novela, lo hace en una vieja máquina de escribir, el sonido de las
teclas es pausado, un ritmo meticuloso; sus colmillos sostienen un cigarro. A
la derecha un periódico en la sección de crímenes, da dos golpecitos con una
pata sobre un cadáver de mirada desconsolada. El título de la novela: Las
telarañas de los humanos.
La araña no enciende el
cigarro, éste gotea una baba blanca y viscosa; continua escribiendo:
Frente a un taller mecánico se estacionó un
automóvil —un automóvil cualquiera— dentro dos jóvenes escuchaban música y
observaban sus teléfonos móviles. En el taller mecánico un hombre conversaba
con su hijo mientras el encargado del taller buscaba algo al fondo.
Los jóvenes del automóvil observaron
fijamente al mecánico, éste se sintió nervioso y se dirigió rápidamente al
padre e hijo que le esperaban. Los jóvenes bajaron del automóvil y dispararon
contra los tres, padre e hijo murieron al instante con un rostro de sorpresa.
El padre apenas encendía un cigarro, ni siquiera logró dar la primera calada.
El mecánico fue herido de bala en una pierna,
sangraba cuantiosamente tratando de tapar la herida sin soltar una bolsa de
cocaína que tenía en sus manos; era un traficante de droga. Los jóvenes armados
se fueron del lugar sin mirar atrás, sin acelerar demasiado su automóvil, sin
dejar de escuchar música.
Los humanos tejen una telaraña de sangre,
comenzando desde una parte lejana y luego hacia el centro. Los crímenes los
realizan en grupo, trazando finalmente un entramado de muerte donde las presas
-humanos siempre- viven con miedo. Su territorio se traza, junto con la muerte,
con mentiras, drogas y viles intrigas. Se puede decir que compiten por ser el
más malvado entre sí.
La araña termina su
escrito, guarda las cien hojas escritas en un viejo portafolio de piel,
enciende un cigarro. En el exterior lo esperan un grupo de arañas-policía, sus
cuerpos negros brillan con intensidad bajo el sol, sus gorras policiales
ocultan sus numerosos ojos, uno de ellos con mirada extraviada dice: “Sabemos
que escribes sobre las drogas,… eso se paga con la muerte”. Con temor observa nuevamente
las gorras policiales y descubre que no son genuinas; se le cae el cigarro de
la mandíbula justo al ver la metralleta de un presunto policía. Apenas cae el
cigarro al suelo y una ráfaga de disparos penetra su cuerpo. La araña cae
inerte con una docena de disparos mientras su novela queda cubierta de sangre y
fluido viscoso.
Su escrito no llega a
publicarse, al día siguiente el crimen aparecería en periódicos como un simple
asalto.
FIN
jueves, 3 de agosto de 2017
El culto de Ochoun
Ráfagas húmedas de viento llegaban desde mar, algunas calientes y otras más templadas agitando las palmeras en todas direcciones. Era el atardecer, entre las rocas se podían ver las iguanas y serpientes refugiarse de la tormenta que llegaba. Las pulidas columnas de los Tiempos Excelsos brillaban con un agradable color rojizo. En la arena, con las manos temblorosas Chime el hechicero sujetaba con firmeza un libro de conjuros forrado con piel humana.
Su aprendiz Astounn lo observaba con ojos entrecerrados, el viento le molestaba; como habitante del Valle de Indum estaba acostumbrado a un calmado frío desértico, el mar le pareció demasiado grotesco con su agitación. Chime, su maestro, le había explicado que seres gigantescos e indescriptibles se encontraban en las profundidades.
Su maestro sujetaba el libro de las Tierras de Om, cuna de la humanidad donde el hombre era pequeño entre arboles gigantes en cuyas grietas se escondían saurios carnívoros. Al joven aprendiz no le gustaba observar el libro -nunca se lo había dicho directamente a su maestro- los dioses descritos le parecían siniestros, “aquellos que destruyeron la primera humanidad” pensó en una ocasión. Chime levantó el libro en alto nombrando antiguos dioses, su cuerpo estaba salpicado de sudor después de bailar sobre las líneas propuestas por el Ritual de Ochoun, realizó las invocaciones adecuadas diciendo: “Gran Rey de Ochoun, soy tu sirviente, caminaré por las arenas hasta llegar a los pozos de fuego de tu enemigo, usaré la magia contra aquellos que no se arrodillen ante ti, acéptame como parte de tus guerreros”, luego con un colmillo de lobo se rasgó la piel del pecho y brazos, y arrojó sangre a su alrededor. Finalmente gritó levantado los brazos hacia el mar: “Soy tu sirviente por todos los tiempos, en todas las guerras”.
Austounn se había alejado de la playa para situarse detrás de una de las columnas cuando alguien a la orilla de playa gritó: “Miserable brujo, el Rey ordena tu muerte, tu cuerpo será devorado por lagartos”. En ambos lados de la playa llegaron guerreros del Rey Nacuum cubiertos de pieles de lobos y oso, corrían hacía Chime con afiladas rocas en sus manos. Chime los observó con terror, los guerreros, en cambio, no pronunciaron ninguna otra palabra; no se detuvieron a observar los dibujos que había trazado el hechicero en la playa, no buscaron al aprendiz. Austounn se escondió entre la hierba antes de ser visto.
Chime apretó su boca con firmeza, no quería morir como un cobarde, los guerreros estaban a poca distancia para destrozar su cráneo a golpes; en ese momento una mandíbulas de dientes afilados sujetaron su pierna. El hechicero sintió miedo mezclado con valor, observó la arena, gruesas lenguas comenzaban a elevarse. Los guerreros, en cambio, siguieron corriendo con furia en la mirada, levantando sus rocas en alto, cuando estuvieron a unos pasos de Chime fueron capturados por enormes lenguas de serpiente. El hechicero fue tragado por la arena mientras gritaba pidiendo piedad, al mismo tiempo los guerreros eran descuartizados por las pegajosas lenguas que los atraparon.
Austounn observaba todo mientras intentaba enterrarse en la hierba debido al miedo, pudo ver la mirada perdida de su maestro que era tragado por la arena y los guerreros gritando de dolor al ser partidos en pedazos. Luego salieron de la arena unos hombres cadavéricos con piel despellejada que prendieron fuego a los restos humanos y borraron los símbolos de la playa; al final éstos se enterraron en la arena como muertos que buscasen su descaso eterno.
En la playa no se veía indicio de ritual alguno, el fuego consumía los huesos de los guerreros, no había sangre ni tampoco pisadas, el libro de Chime no había sido llevado a las profundidades de la arena, quedó cerrado con sus correas de cuero lejos de las cuerpos en llamas.
Austounn había visto prodigios de la magia, la forma en que Chime había sido llevado a otro reino de una forma espantosa lo convenció de haber presenciado un gran poder, por ello tomó el libro para convertirse en el nuevo maestro.
Por: Joel Correa
jueves, 29 de junio de 2017
Las antiguas religiones
Los estudiosos de las religiones relacionan la creencia en seres supremos con el nacimiento de la civilización; también argumentado por los doctos de la ley judía. Es decir, cuando surge un grupo humano numeroso se requiere una creencia común que cohesione a todos los individuos que la componen. Por tanto se tiene establecido que para la formación de una gran comunidad se requiere primeramente la creencia en un conjunto de dioses o de un dios supremo. La religión católica tiene como base la adoración a un Dios supremo, tal idea, bajo el supuesto anterior, dio como resultado el pueblo hebreo, que a pesar de estar disperso se mantuvo unificado durante siglos. Otro ejemplo es el Antiguo Egipto, el cual no contaba en la idea religiosa de un dios único, más bien eran politeístas, pero manteniendo entre sus dioses más importantes a Ra e Isis; un imperio unificado por un esquema de adoración a diferentes dioses pero con representantes constantes a lo largo de tiempo.
La religión católica se estima en 10,000 años de antigüedad antes de Jesucristo, según los estudios de la Biblia, y la religión egipcia puede estimarse en unos 7,000 años antes de Jesucristo. También se tienen las religiones de los fenicios, hebreos, babilonios; y muy recientes las de América conformadas por Olmecas y Mayas. Ejemplos de religiones que se pueden establecer en tiempo y estructura, sin embargo estudiando la línea temporal del ser humano encontramos posibilidades en tiempos mucho más antiguos.
El ser humano puede situarse de la siguiente forma en línea temporal: El hombre de Neandertal 100,000 a 35,000 a.C.; el hombre de Cro-Magnon de 35,000 a 14,000 a.C.; y el hombre actual de 14,000 años a la fecha actual. Algo a resaltar, antes de estudiar al ser humano de la prehistoria, es que la agricultura dio lugar a grandes civilizaciones, y con ello a las religiones modernas. Es decir, se ha establecido como elemento científico la relación civilización-religión; sin considerar las posibilidades de pasado.
El hombre de Neandertal se ha apreciado como un homínido torpe, con pocas capacidades para crear herramientas, un antropoide con capacidad de sobrevivir en fríos perpetuos tras largas jornadas de cacería, pero se deja de lado un aspecto fundamental: El hombre de Neandertal tenía un cerebro mayor al nuestro, lo cual desde nuestros estándares implica mayor memorización, organización y desarrollo de ideas complejas. Teniendo en cuenta que surge hace 100,000 mil años y desaparece en unos 35,000 a.C. se puede considerar que durante todo ese tiempo fue capaz de desarrollar una cultura y costumbres semejantes a las nuestras. Por ahora no se tienen evidencias de escritura, pintura o escultura pero eso no demuestra que no tuviesen formas de expresión como la tradición oral, la danza, la música; y en diversos momentos de su historia el desarrollo de un esquema religioso que les diera identidad, e incluso civilización. En el período Neandertal se pueden contar hasta siete glaciaciones y sus cráneos se han encontrado en todo el mundo, siendo Europa el continente más interesado en éste antepasado de la humanidad. En cuanto a su religión se cree que pudieron practicar un sistema animista, asignando poderes sobrenaturales a plantas, animales y fenómenos sobrenaturales; sistema aún vigente en la actualidad.
El hombre de Cro-Magnon es un caso muy distinto, es un ser humano con rasgos iguales a los nuestros, aunque un poco adaptados a su estilo de vida, de cuerpo más robusto y una mejor condición física. Es un grupo de seres humanos reconocidos por su alto desarrollo de arte en los campos de la pintura y la escultura, y sin duda alguna ya manejaba instrumentos musicales junto con una rica tradición oral. En la antigua China se han encontrado huesos con escritura y en Papua Nueva Guinea tablas con escritura arcaica; sin duda alguna los Cro-Magnon ya tenían un sistema de escritura con la capacidad de transmitir sus valores y tradiciones. Todo lo anterior son elementos suficientes para dar lugar en su sociedad a las religiones que conocemos como antiguas: las animistas y las politeístas.
El hombre actual tiene una vida corta en la historia; y posiblemente no sobreviva más que sus antecesores debido a su carácter depredador y competitivo. Su historia comienza hace 14,000 años, tiempo en el cual se tienen seres humanos con las mismas capacidades que el actual, si consideramos que tenemos registros de nuestras historia desde hace 8,000 a.C. tenemos que preguntarnos algo ¿Qué sucedió hace 14,000 años o mucho antes? En nuestra civilización tenemos registros de lo ocurrido del año 0 hasta el año 2,000, durante ese tiempo se tienen una serie de grande inventos; queda preguntarnos qué ocurrió durante los tiempos remotos de la antigüedad, considerando que en seis mil años muchas cosas pueden ocurrir y realizarse. Curiosamente tampoco hay muchas pruebas de la historia de períodos remotos, no hay construcciones, tampoco grandes ciudades, incluso los registros del uso de la roca son de desarrollo muy lento, por ello queda una pregunta fundamental: Siendo tan inteligente el hombre desde hace 100,000 años ¿Hacia dónde dirigió su capacidad intelectual y tecnológica? Uno de esos posibles pasados se puede conjeturar en el mundo de la magia, donde seguramente las alianzas con seres sobrenaturales eran mucho más eficaces que el desarrollo de nuevas herramientas.
La existencia de lo sobrenatural sin duda tiene buenas razones para desacreditar todo aquel fenómeno que se relacione con la materia o estudios previos, sin embargo la religión vudú con sus rituales y fenómenos es un claro ejemplo de grupos humanos en contacto con seres que pudieron ser llamados dioses. Los milenios han borrado mucho de nuestra historia, sin embargo debemos recordar que ésta puede repetirse. Tal vez en un tiempo no muy lejano nos encontremos practicando una nueva religión del pasado remoto.
Las religiones del pasado se consideran de tipo animista, y otras politeístas, un sistema mantenido durante miles de años, posiblemente desde el hombre de Neandertal. En el caso de haberse mantenido la religión animista desde hace miles de años tal vez ahí se encuentre la verdadera humanidad, no rechazando las religiones actuales, pero resaltando que el estilo de vida que motivaban seguramente es el requerido por el ser humano actual. Sobre todo en momentos de guerra, pérdida de valores y relativismo de nuestro actuar.
Por: Joel Correa.
viernes, 14 de abril de 2017
Los grandes saurios que sobreviven en nuestro planeta
Es impresionante el equilibrio que tenía y que en muchos casos aún tiene nuestro planeta en cuanto a la naturaleza. Creemos por ejemplo que los grandes saurios se extinguieron hace 65 millones de años, cuando en realidad, desapareció una buena parte de los seres vivos pero no todos. Queda claro que fue un cambio drástico, pero muchos de los seres de épocas remotas aún viven en nuestros días. Un ejemplo importante son algunos saurios y sus descendientes. Consideremos que muchos ecosistemas y sus especias se mantienen en un perfecto equilibrio como los grandes bosques, los mares y el fascinante mundo de los insectos.
Entre los saurios aún existentes se tienen los cocodrilos, los caimanes, las iguanas, los camaleones, los dragones de Komodo, las boas y las tortugas; algunas aves como los quetzales, los guajolotes y los avestruces. Como se sabe gran parte de las aves descienden de los grandes saurios. Por ello se puede plantear la presencia de un delicado equilibrio en la naturaleza, una cualidad que permitió que muchas especies lograran sobrevivir a todo tipo de catástrofes. Recordemos que entre los mamíferos se extinguió gran parte de la megafauna, pero gran parte de los mamíferos viven para contarnos su fascinante evolución. Como paréntesis consideremos la evolución como un cambio físico y de hábitos en las especies; es mejor dejar de lado el concepto erróneo de guerra entre especies.
Los restos fósiles han permitido determinar que muchas especies se mantenían intactas durante muchos miles de años, lo cual no se habría logrado con un medio ambiente catastrófico. Un ejemplo claro son las tortugas, cocodrilos y las iguales, seres vivos que tiene las mismas características de hace millones de años. Sin duda ocurrieron eventos como las glaciaciones que dieron lugar a cambios importantes en los organismos, principalmente mamíferos, pero a pesar de ello buena parte de los saurios se preservó. Gran parte de los ecosistemas de estos seres desapareció, quedando poco espacio para su descendencia. En el caso de los cocodrilos únicamente quedaron los pantanos y algunos ríos, otros en cambio como los grandes dinosaurios presentaron problemas en su alimentación, igual que los mamuts en la actualidad.
Por ello la necesidad de conservar nuestro mundo y nuestro pasado, aún falta un largo camino para que la naturaleza logre permanecer intacta al paso del hombre. Cada día debemos plantearnos el camino correcto que debemos seguir.
Por: Joel Correa.
miércoles, 12 de abril de 2017
La muerte del televisor
La década de los noventa tuvieron para la televisión grandes momentos, se podían ver las mejores películas, los noticieros se esperaban cada noche, los programas de entretenimiento eran los más vistos en casa. E igual que en una visita médica le llegaron malas noticias. La televisión fue perdiendo seguidores conforme pasaban los años, la llegada del Internet fue una nueva voz para las noticias de los medios de información; algo que resultaría un mal y se extendería a lo largo del tiempo.
La llegada del Internet dio paso a nuevas imágenes de los hechos del mundo, la radio encontró un nuevo espacio y las páginas web mostraban nuestro entorno de una forma diferente. En resumen el Internet dio lugar a una nueva perspectiva del mundo. Lo que puede denominarse como una segunda opinión de los hechos. Sin duda alguna la televisión sigue siendo un referente, pero entre los jóvenes ya no tiene el atractivo de aquellos que crecimos con esta.
En el año 2017 sigue aún la pantalla en la sala de nuestros hogares pero con un esquema diferente, ahora es denominada TV-Smart, la cual se puede conectar a Internet para buscar contenidos de nuestro agrado. Ya no es la voz del reportaje de la mañana, son los sucesos de Facebook y Google news. Tampoco son las estrellas del momento, ahora tenemos a Youtubers y modelos de Instagram. Por otra parte tenemos los vídeos 4K y 360°; la primera es una resolución mucho mejor que la transmitida a través de la señal de alta definición, los vídeos 360° son aquellos en los cuales vemos la secuencia en un esquema de tres dimensiones; el cine tiene un esquema de dos dimensiones. Sin considerar que la realidad virtual será un nuevo entorno, un lugar para distintos representantes, personajes y situaciones; un nuevo entorno de convivencia. La televisión en cambio, con sus añejos códigos de comunicación, quedará como un esquema antiguo, respetable pero antiguo. Algo que la modernidad no perdonará.
En cuanto a la discreción de la información, se tiene un cambio fundamental: ver contenidos del tipo que se quiera en el lugar que sea. En el televisor se tiene una sola señal, en cambio en los móviles se tiene varias señales, cada integrante de la familia tiene sus propios referentes en el mundo de la información. Aún no llega el momento de enterrar el televisor, sin embargo queda una pregunta ¿Cuánto tiempo sobrevivirá al paso demoledor de nuestros días?
Por: Joel Correa
Una noche en el panteón, por Joel Correa
Arturo
se acercó al velador del panteón por su espalda, éste se encontraba viendo
televisión en su oficina; el tipo de vigilantes que no esperan a alguien tan
temprano. Sentado con el cuerpo flojo y sin apartar la vista de una aburrida
película a blanco y negro no escuchó lo pasos que lo acechaban. Arturo tomó un
palo de escoba y le dio un fuerte golpe en la cabeza, fue tan directo y en la
cima del cráneo que el hombre se desmayó, había recibido un golpe directo pero
no había muerto. Él no tenía intenciones de asesinarlo por lo que lo amarró y
lo colocó sobre un viejo sillón. Todo había comenzado, lo considerarían un
delincuente y por la edad del velador podrían acusarlo de intento de homicidio,
pero nada importaba, lo importante era que logaría el propósito de esa noche:
pasar una noche en el panteón. Después de salir el teléfono no lo había
desconectado, ni tampoco busco un sistema de radio en la oficina, pero ya era demasiado tarde, había tomado el reto y bastaba
esperar a que amaneciera. Quería demostrarles a todos que no era un cobarde.
Durante
la noche se sintió aburrido, no había fantasmas, ni ruidos, nada de zombis o
muertos saliendo de sus tumbas. Para entrar escaló la puerta principal y sin
que nadie lo viera logró entrar. El lugar estaba frío y solitario y visto con
la lámpara, que tenía poca batería, era tal como se ve de día, como se ve
cualquier otro lugar lleno de muertos, únicamente con restos de gente bajo tierra.
Pensaba en todas las historias de fantasmas que contaban en la escuela y en
familia y que le aseguraba su padre que eran ciertas… O igual de tramposas que
lo ocurrido el día que su amigo Oscar lo llevó al fondo de la escuela
secundaria. “¿Puedes ver esa ventana que está al final? Dicen que es de una
casa embrujada”, le había dicho su amigo al tiempo que llegaban sus otros
compañeros corriendo detrás de él. Lo habían amarrado y le gritaban que lo
dejarían ahí para que se lo llevara una bruja. Su amigo Oscar salió también
corriendo, todo era una trampa.
Llegaron
los recuerdos de los abusos de sus compañeros, la ocasión que lo dejaron sólo
en el bosque un día de excursión. Era la secundaría, era un viaje a una zona
montañosa, y ni recordaba dónde había sido. Lo habían abandonado a mitad del
camino “Corre, corre o te quedarás”… todos lo habían hecho enojar durante toda
la vida, tratando de espantarlo con cosas que no existían. Ahora en
preparatoria les iba a demostrar que no tenía miedo “Tú nunca entrarías al
panteón porque eres un cobarde” le habían dicho en una fiesta. Salían todos de
clase y había una fiesta en que beberían un poco, y como siempre, Arturo fue el
centro de atención debido a sus ya conocidos miedos, muchos conocidos y muchos
inventados; miedo a la noche, a sus compañeros, a quedarse sólo; era el alumno
que todos maltrataban.
La
noche fue tranquila, se había sumido en sus recuerdos desde el momento que
entró, caminó a través de las tumbas observando y disfrutando del leve viento.
A su alrededor estaban las tumbas con sus cruces y ángeles que lo vigilaban, no
había ningún tipo de ruido; para darse una mayor seguridad realizó un pequeño
recorrido, considerando no visitar la sección más antigua, la cual sí le daba
miedo. Pasaron las horas y prefirió quedarse dentro del callejón que formaba un
grupo de tumbas que simulaban mausoleos, en su recorrido no había encontrado
otra cosa que el siseo del viento. Eligió el lugar como refugio, había
acomodado una cama de periódicos, su cajetilla de cigarros y su medio litro de
tequila. Se había prevenido de no emborracharse; tomó un trago y pensó qué
dirían todos sus compañeros. Juan, Carlos y Diana sabían que iría al panteón
esa noche y ya comunicaban a sus compañeros lo ocurrido; esa noche nadie creyó
lo que se decía, y así los padres de Arturo no se enteraron de nada.
Escucho
un leve quejido en la tumba en que se encontraba recargado, salto de miedo y
tuvo el impuso de correr, de escalar a saltos la puerta principal. Escucho
detenidamente y descubrió que era el viento al pasar por su pequeño callejón,
ya estaba un poco bebido y sin que se diera cuenta ya había llegado la media
noche, quedaban seis largas horas para el amanecer. Los árboles se movían con
un extraño ritmo, era como si gigantes bailaran a su alrededor, sintió un poco
de miedo, también observó pequeños
arbustos que movían cerca de él. Se dirigió al final del rincón, se cubrió con
su chamarra la cara y prefirió no ver hacia afuera, lleno de miedo comenzó a
gritar y pedir ayuda. Nadie lo escuchó, el viento que se movía en todas
direcciones retenían sus palabras. Su cuerpo lo comenzaba a sentir frío y
llegaron a su mente las palabras de sus compañeros, de sus padres, de sus
familiares. No podía saber que decían esas palabras y petrificado por la
sensación se desfalleció durante unos minutos.
Paso
la noche sin ningún suceso extraño, había imaginado muchas cosas y no llegó a
su escondite el fantasma que muchos decían que vagaba ahí, de la supuesta
llorona que cada año visitaba el lugar, o el espíritu del anterior velador.
Pasaron cuatro horas después de la media noche, por suerte no estaba es
despierto a las tres horas – la supuesta hora maligna -, tampoco había
escuchado gatos chichando como niños, ni brujas volando por los árboles. Faltaba
poco para que saliera el sol y la noche no era realimente fría, decidió salir a
caminar un poco. El silencio lo aterro, esperaba que algo lo hiciera correr, en
cambio no había nada a su alrededor, algunas tumbas estaban abiertas y con
miedo observo hacia adentro, estaban vacías, las bóvedas que estaban alrededor
del panteón tenían flores marchitas, los ángeles vigilaban pero eran de tamaño
tan pequeño que no daban miedo. Pasaron las horas y logró mantener la calma.
Pudo ver el cielo mucho más claro, incluso algunas
estrellas que apenas alcanzaban a verse desaparecieron. La noche había
terminado y el panteón era como una fotografía vista desde el momento en que
entro, caminó con calma y se dispuso a terminar con su reto. Probaría a todos
que no era un miedoso y que además las historias de fantasmas eran una
tontería. Ahora podría patearles el trasero a todos, saldría y lo verían todos
con respeto. Avanzó considerando que se quedaría un momento junto a la reja de
entrada, y dentro del panteón, para que lo vieran sus amigos, a su lado podía
ver los pasillos interminables de tumbas y ángeles, ya más nítidos por la luz. Fue cuando sintió un fuerte jaloneo en su
tobillo, cayó al suelo lastimándose la cara y codos, sintió que algo lo
arrastraba hacía atrás. Era la mano de un muerto que no lo dejaba salir del
panteón, lo sujetaba del tobillo con tanta fuerza que le fue imposible zafarse.
En el suelo, y jadeando de miedo, y sin poder gritar, Arturo jaló su pierna lo
más fuerte que pudo; frente a él estaba la puerta y no podía creer lo que le
estaba pasando. El lleno de desesperación tuvo paro cardíaco y no logró
escapar. Antes de morir miró la puerta y todo se nubló, intento alcanzarla pero
lo invadió el dolor y el miedo… no se pudo ya mover.
Al siguiente día los vecinos reportaron un posible cuerpo
sin vida en la entrada del panteón. La policía llegó junto con el vigilante,
que habían encontrado amarrado y temblando de frío en su oficina. Revisaron el
cuerpo de Arturo, lo encontraron con un cable enrollado al tobillo y con el pie
casi cercenado.
El vigilante narró cómo lo había golpeado y amarrado para
dejarlo casi sin vida y agradeció a los policías que lo hubieran ayudado. El doctor
que revisó el cuerpo desenredo el alambre que Arturo tenía en su pie, “con la
poca visibilidad de la madrugada pisó un alambre y al jalar su pie se hizo un
fuerte nudo” narró el médico a los forenses que ya habían llegado al lugar. Se
dictaminó que había muerto justo a la salida del sol, a las seis de la mañana, debido
a un paro cardíaco por el accidente ocurrido.
Los policías reían un poco y la gente ya comenzaba a
mirar con morbo la entrada del panteón. El sol calentaba la mañana y en la
ciudad se daban las terribles noticias a familiares y amigos.
Por: Joel Correa
Por: Joel Correa
sábado, 1 de abril de 2017
Un fragmento del futuro
—Acelere Oficial Gil, no nos detendremos. —El oficial cuya placa en su pecho dice 2° teniente Biden toma su radio sin dejar de mirar al frente—. Base, estamos frente al objetivo en 5. Oficial Joss ¿Cuántos siguen en nuestro contingente? ¡Oficial! ¡Acelere! Saben de nuestra llegada, usan rayos láser para indicar nuestro camino.
—Teniente Biden, la patrulla 14 reporta un bloqueo en la 35, se queda el tercer contingente.
El teniente Biden es astuto, observa con detenimiento los datos de la pantalla de su blindado junto a las proyecciones de su móvil. Ahora a menos de tres minutos se encuentra frente a ellos la sede de los separatistas —como los llaman los federales— para él son un equipo de adictos a la violencia. En ese momento observa drones del ejército dejando caer una lluvia de disparos sobre las ventanas del edificio de quince pisos. Cuando se encuentren dentro del edificio, el ejército llegará a planta alta y entrará con el objetivo de hacer salir a todo aquel que se encuentre dentro. Calcula mentalmente el número de muertos que tendrá, son ahora dos contingentes contra un número no determinado de enemigos.
—Oficial Joss ¡Salga a la torreta!
La oficial Joss lo piensa durante un instante, fuera habrá armas de fuego y todo tipo de equipo desde primitivas rocas hasta granadas. Sin dudarlo toma la coraza antimotines, un casco antibalas y guantes de protección; observa su reflejo en el vidrio, su único distintivo es su melena pelirroja detrás de su máscara pixelada en negro y gris. Sale a la torreta del blindado sintiendo el doble de su peso en manos y piernas, observa a su alrededor y ve al frente el edificio que funciona como cuartel de los alborotadores, observa una lluvia de fuego cayendo sobre los ventanales, los drones han comenzado su trabajo. Con un leve giro observa detrás de sí, ve la otra docena de blindados con su torreta activa, cuando ella disparé como líder de ataque los demás harán lo mismo. A su alrededor hay alborotadores entre las calles que no se atreven a detenerlos; detrás de los blindados van patrullas artilladas apuntando en todas direcciones.
—Oficial, la decisión el ataque queda a su disposición. —Escucha Joss a través de su casco, como soldado retirado toma el fusil con firmeza al tiempo que quita el seguro a su magnum reglamentaria.
El Teniente Biden observa el bombardeo a los portones del edificio justo en el momento en que para de caer cascajo y cristales del edificio; la puerta abierta a una batalla por el final de los conflictos. El Oficial Gil no espera más órdenes, se perfila a una de las entradas, en cada blindado va media docena de Oficiales con amplia experiencia; en el suyo su equipo tiene miradas de miedo y a la vez de odio.
La oficial Joss ve los portones cayendo y el polvo disiparse un poco, en realidad a simple vista no mucho pero con su lente infrarrojo observa el movimiento de dos hombres. Puede ver a un hombre detrás de otro, el de delante muy recto, por su experiencia en combate sabe que apuntan con un RPG, sabe que se encuentran a tiro, así que apunta y dispara sabiendo que hace pedazos al par de hombres. Sostiene un instante el gatillo para que todos disparen dentro del edificio. Cuando entran ya han eliminado la resistencia, se pueden ver los cuerpos de los enemigos corriendo en llamas y muchos otros partidos a la mitad, otros tantos escondidos. Una RPG sale del edificio impactándose en una patrulla, un blindado choca contra lo que era una antigua columna, medio metro de concreto y varillas que actúa como barrera. El parabrisas del Tiniente Biden queda resquebrajado por un disparo. El oficial Gil simplemente no le sorprende nada, ha estado en tantos conflictos que sabe que morir es cuestión de suerte, y que no es necesario preocuparse. Mientras salen los separatistas fuera la Oficial Joss y el resto de los Oficiales de torreta siguen disparando contra todo lo que se mueve.
Joel Correa
Joel Correa
lunes, 27 de marzo de 2017
lunes, 20 de marzo de 2017
La frontera corrupta
Por: Joel Correa
Podemos tener la certeza de que un muro dividiendo dos grandes naciones no es la solución a ningún tipo de problema. En la actualidad hay un par de situaciones que resaltan en cualquier análisis respecto a México y Estados Unidos: El tráfico de drogas y armas a través de la frontera. Las principales drogas enviadas a los Estados Unidos desde Sudamérica y México son la mariguana, la cocaína y la heroína; y poco conocido es el mercado de metanfetaminas desde los Estados Unidos a otros lugares del mundo; las armas que llegan a México son de fabricación estadunidense. La combinación de ambos elementos da como resultado una guerra que no tiene fin: droga que se distribuye con la fuerza de las armas.
Cada país, de Centroamérica y Norteamérica, tiene su forma de decadencia social por el uso de drogas y armas. Las familias se ven destrozadas por los hijos que usan drogas, junto con los terribles crímenes que ocurren en cada ciudad. Estamos en medio de una guerra que comienza —al parecer— en Colombia y termina en ciudades como New York y Chicago. “En el vecino país del norte hay un alto consumo de drogas, si dejarán de consumir se terminarían los problemas”, palabras del expresidente mexicano Felipe Calderón. Por ahora se tiene una espiral de violencia difícil de revertir o por lo menos predecir, cada país tiene sus propuestas pero ninguna que proporcione solución definitiva.
En un escenario lleno de violencia y corrupción —elementos que no se atreven a aceptar como existentes en los Estados Unidos— el presidente Donald Trump ha comenzado la guerra contra el narcotráfico y los “bad hombres” mexicanos mediante la construcción que un muro “enorme y bello” entre las dos naciones. Antes de cualquier juicio se debe considerar que hasta un 70% de la cocaína entra al país norteamericano a través de aeronaves comerciales, una parte en automóviles y un poco por personas que entran legalmente al país (este último medio trafica principalmente heroína)… y una mínima parte a través de indocumentados. El caso de las armas es muy distinto, todas llegan a México sin revisión de alguna en la frontera por parte de agentes fronterizos. Nadie le ha dicho a Donald Trump qué pasa realmente en la frontera, y cuando el muro sea rematado con el ingenio de algunos arquitectos se dará cuenta que ningún problema será solucionado. Incluso documentales de History Channel explican cómo llega la droga a New York en aviones comerciales apoyados por la “Fraternidad del polvo blanco” la cual tiene pocos miembros mexicanos —según los documentales mismos—.
Por ahora tenemos que preguntarnos ¿A qué le temen? ¿A qué le teme Donald Trump?
Entre asesores políticos y militares sin duda la propuesta de un muro no da soluciones reales; o será acaso que hay un temor a la cultura mexicana. Sin ir a las estadísticas es de notar el avance de la lengua española, la religiosidad del pueblo mexicano, la reafirmación de las costumbres dentro de la familia y sobre todo el hecho de ser una cultura abierta con la capacidad para afianzarse en cualquier sociedad. Un conjunto de características que pueden hacer temer a cualquiera, y que no pueden atajarse con un muro.
viernes, 27 de noviembre de 2015
Misterios sin resolver: La bolsa de veneno de las serpientes
Existencias referencias de todo una infinidad de misterios sin resolver, por un lado porque se tienen pruebas y por otro lado porque se demuestra que no hay tal misterio. En la mayoría de las ocasiones basta una foto falsa, un testimonio con contradicciones o la carencia de pruebas científicas. El siguiente misterio es una situación que supera lo comprobable y lo no comprobable, para explicar siguiente el caso en forma concreta se carece por completo de cualquier prueba.
El fenómeno al cual se hace referencia es el siguiente: hay quienes aseguran que han visto como las serpientes, para poder beber agua, colocan sobre una piedra su bolsa de veneno —nos referimos concretamente a serpientes de cascabel y coralillo—, y posteriormente regresan por su bolsa. El algo que siempre sucede junto a ríos; la supuesta bolsa es colocada lejos del agua, muchas personas lo han visto pero nadie ha guardado dicha bolsa de veneno. La forma de dicho objeto (lo llamaremos así en este artículo) es algo parecido a un baboso enroscado, otras personas mencionan que parece un pequeño huevo amarillo, pero quienes se han acercado y lo han tocado sienten el deseo de arrojarlo lejos.
Los profesionales en el tema de las serpientes han demostrado que lo anterior es completamente imposible; las glándulas que contiene el veneno sólo se pueden extirpar mediante una cirugía. Por tanto el animal no puede desprenderse de tan importante órgano, y beber agua no afecta en nada la producción de veneno ni el paso del líquido a través de su garganta.
Lo que sucede cuando la serpiente pierde la supuesta bolsa de veneno es increíble. La serpiente la busca a su alrededor en forma desesperada, dando vueltas y regresando de todo lugar en que busca, incluso subiéndose a un árbol para indagar a lo lejos. Cuando no la encuentra al serpiente se alza sobre su cola y comienza a golpear su cabeza hasta morir; otras ocasiones se enrosca hasta la mitad y junto a un árbol se golpea con fuerza la cabeza, también lo hace hasta morir. Pareciera como si dependiera de ese objeto para vivir o como si una fuerza externa azotara el animal hasta matarlo. La serpiente no queda inconsciente, siempre se suicida por su error.
Un hecho muy extraño, ya que no tiene explicación científica, primero su glándula de veneno no puede retirarla por voluntad propia la serpiente, y por otra parte siempre se quita la vida de la misma forma y queda todo un conjunto de preguntas por resolver ¿Qué objeto es en realidad? ¿Por qué prefiere morir al no encontrarlo? ¿En realidad nadie ha guardado dicho objeto?
Las personas que han presenciado dicho fenómeno son gente del campo, y no se han cuestionado realmente la naturaleza de dicho objeto ni lo han analizado, si alguna personal lo ha guardado no cuenta lo que ha encontrado, hay que señalar que nadie lo ha tocado con sus propias manos. Parece una historia rural pero es un fenómeno visto y relatado en las anécdotas orales de muchos pueblos. Un hecho sin explicación y sin nada que lo respalde. Un misterio dentro del mundo del misterio.

sábado, 21 de noviembre de 2015
El duende Ganon, por Joel Correa
—Si hay algo que
podemos hacer es cerrar las puertas, los duendes por las ventanas no pueden
entrar, requieren un permiso para hacerlo; y a todo esto ¿Para qué quieren
saberlo? —El elfo tomó su pipa de luz etérea y la colocó sobre su frente—. El
problema de saber es que cada vez queremos saber más. Ese fue el problema de
Ganon, él no podía detenerse frente a cada objeto mágico que encontraba a su
paso…
—Maestro
Turbi, ¿cuándo tendremos nuestra lanza mágica?
—¡Calma! No basta con
tener en posesión un objeto mágico, hay que saber usarlo, por eso Ganon quedó
confinado dentro de un contenedor trasparente de un ser humano.
—Los seres humanos
son horribles.
***
Ganon terminó sus
días dentro de un frasco con formol, su dueño era un viejo hojalatero que no
paraba de mirarlo cada mañana. En algunas ocasiones el hombre —llamado Julián—
se convencía que lo que había capturado era un conejo, luego una serpiente con
patas y otras un ave rastrera. Lo que resultaba más extraño eran sus enormes
ojos color violeta que observaban algo en el horizonte. El animal —o duende
como llegó a creer el final— ya estaba muerto y había algo raro en la forma en
que miraba, era como si se pudieran leer sus pensamientos... El hojalatero
sabía que ese ser aún estaba vivo.
***
—¡Deberías
ya tirar eso a la basura! Esa cosa debe ser un gato apachurrado, en el
documental de anoche mostraban como hacían los aliens. Los preparan quitándoles
el pelaje, luego en la piel les hacen cosas y los pintan de colores. Cuando un
chango nace deforme les hacen esas cosas y ahí lo tienes.
—Te digo que no, yo
lo agarré colocando un chip de computadora dentro del frasco, se metió dentro y
saltaba y saltaba, lo he pensado mucho y estoy seguro que debe ser un duende.
—¡Un duende! si eso
fuera te habrías muerto de un ataque al corazón.
Julián sostuvo con
orgullo su frasco con formol y prefirió llevarlo al fondo del sótano. Hermelinda,
su esposa no quería ver el supuesto duende por nada del mundo.
Fin
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