jueves, 3 de agosto de 2017

El culto de Ochoun


     Ráfagas húmedas de viento llegaban desde mar, algunas calientes y otras más templadas agitando las palmeras en todas direcciones. Era el atardecer, entre las rocas se podían ver las iguanas y serpientes refugiarse de la tormenta que llegaba. Las pulidas columnas de los Tiempos Excelsos brillaban con un agradable color rojizo. En la arena, con las manos temblorosas Chime el hechicero sujetaba con firmeza un libro de conjuros forrado con piel humana.

     Su aprendiz Astounn lo observaba con ojos entrecerrados, el viento le molestaba; como habitante del Valle de Indum estaba acostumbrado a un calmado frío desértico, el mar le pareció demasiado grotesco con su agitación. Chime, su maestro, le había explicado que seres gigantescos e indescriptibles se encontraban en las profundidades. 

     Su maestro sujetaba el libro de las Tierras de Om, cuna de la humanidad donde el hombre era pequeño entre arboles gigantes en cuyas grietas se escondían saurios carnívoros. Al joven aprendiz no le gustaba observar el libro -nunca se lo había dicho directamente a su maestro- los dioses descritos le parecían siniestros, “aquellos que destruyeron la primera humanidad” pensó en una ocasión. Chime levantó el libro en alto nombrando antiguos dioses, su cuerpo estaba salpicado de sudor después de bailar sobre las líneas propuestas por el Ritual de Ochoun, realizó las invocaciones adecuadas diciendo: “Gran Rey de Ochoun, soy tu sirviente, caminaré por las arenas hasta llegar a los pozos de fuego de tu enemigo, usaré la magia contra aquellos que no se arrodillen ante ti, acéptame como parte de tus guerreros”, luego con un colmillo de lobo se rasgó la piel del pecho y brazos, y arrojó sangre a su alrededor. Finalmente gritó levantado los brazos hacia el mar: “Soy tu sirviente por todos los tiempos, en todas las guerras”.

     Austounn se había alejado de la playa para situarse detrás de una de las columnas cuando alguien a la orilla de playa gritó: “Miserable brujo, el Rey ordena tu muerte, tu cuerpo será devorado por lagartos”. En ambos lados de la playa llegaron guerreros del Rey Nacuum cubiertos de pieles de lobos y oso, corrían hacía Chime con afiladas rocas en sus manos. Chime los observó con terror, los guerreros, en cambio, no pronunciaron ninguna otra palabra; no se detuvieron a observar los dibujos que había trazado el hechicero en la playa, no buscaron al aprendiz. Austounn se escondió entre la hierba antes de ser visto. 

     Chime apretó su boca con firmeza, no quería morir como un cobarde, los guerreros estaban a poca distancia para destrozar su cráneo a golpes; en ese momento una mandíbulas de dientes afilados sujetaron su pierna. El hechicero sintió miedo mezclado con valor, observó la arena, gruesas lenguas comenzaban a elevarse. Los guerreros, en cambio, siguieron corriendo con furia en la mirada, levantando sus rocas en alto, cuando estuvieron a unos pasos de Chime fueron capturados por enormes lenguas de serpiente. El hechicero fue tragado por la arena mientras gritaba pidiendo piedad, al mismo tiempo los guerreros eran descuartizados por las pegajosas lenguas que los atraparon. 

     Austounn observaba todo mientras intentaba enterrarse en la hierba debido al miedo, pudo ver la mirada perdida de su maestro que era tragado por la arena y los guerreros gritando de dolor al ser partidos en pedazos. Luego salieron de la arena unos hombres cadavéricos con piel despellejada que prendieron fuego a los restos humanos y borraron los símbolos de la playa; al final éstos se enterraron en la arena como muertos que buscasen su descaso eterno. 

     En la playa no se veía indicio de ritual alguno, el fuego consumía los huesos de los guerreros, no había sangre ni tampoco pisadas, el libro de Chime no había sido llevado a las profundidades de la arena, quedó cerrado con sus correas de cuero lejos de las cuerpos en llamas.

     Austounn había visto prodigios de la magia, la forma en que Chime había sido llevado a otro reino de una forma espantosa lo convenció de haber presenciado un gran poder, por ello tomó el libro para convertirse en el nuevo maestro.

Por: Joel Correa

jueves, 29 de junio de 2017

Las antiguas religiones


     Los estudiosos de las religiones relacionan la creencia en seres supremos con el nacimiento de la civilización; también argumentado por los doctos de la ley judía. Es decir, cuando surge un grupo humano numeroso se requiere una creencia común que cohesione a todos los individuos que la componen. Por tanto se tiene establecido que para la formación de una gran comunidad se requiere primeramente la creencia en un conjunto de dioses o de un dios supremo. La religión católica tiene como base la adoración a un Dios supremo, tal idea, bajo el supuesto anterior, dio como resultado el pueblo hebreo, que a pesar de estar disperso se mantuvo unificado durante siglos. Otro ejemplo es el Antiguo Egipto, el cual no contaba en la idea religiosa de un dios único, más bien eran politeístas, pero manteniendo entre sus dioses más importantes a Ra e Isis; un imperio unificado por un esquema de adoración a diferentes dioses pero con representantes constantes a lo largo de tiempo. 

     La religión católica se estima en 10,000 años de antigüedad antes de Jesucristo, según los estudios de la Biblia, y la religión egipcia puede estimarse en unos 7,000 años antes de Jesucristo. También se tienen las religiones de los fenicios, hebreos, babilonios; y muy recientes las de América conformadas por Olmecas y Mayas. Ejemplos de religiones que se pueden establecer en tiempo y estructura, sin embargo estudiando la línea temporal del ser humano encontramos posibilidades en tiempos mucho más antiguos. 

     El ser humano puede situarse de la siguiente forma en línea temporal: El hombre de Neandertal 100,000 a 35,000 a.C.; el hombre de Cro-Magnon de 35,000 a 14,000 a.C.; y el hombre actual de 14,000 años a la fecha actual. Algo a resaltar, antes de estudiar al ser humano de la prehistoria, es que la agricultura dio lugar a grandes civilizaciones, y con ello a las religiones modernas. Es decir, se ha establecido como elemento científico la relación civilización-religión; sin considerar las posibilidades de pasado. 

     El hombre de Neandertal se ha apreciado como un homínido torpe, con pocas capacidades para crear herramientas, un antropoide con capacidad de sobrevivir en fríos perpetuos tras largas jornadas de cacería, pero se deja de lado un aspecto fundamental: El hombre de Neandertal tenía un cerebro mayor al nuestro, lo cual desde nuestros estándares implica mayor memorización, organización y desarrollo de ideas complejas. Teniendo en cuenta que surge hace 100,000 mil años y desaparece en unos 35,000 a.C. se puede considerar que durante todo ese tiempo fue capaz de desarrollar una cultura y costumbres semejantes a las nuestras. Por ahora no se tienen evidencias de escritura, pintura o escultura pero eso no demuestra que no tuviesen formas de expresión como la tradición oral, la danza, la música; y en diversos momentos de su historia el desarrollo de un esquema religioso que les diera identidad, e incluso civilización. En el período Neandertal se pueden contar hasta siete glaciaciones y sus cráneos se han encontrado en todo el mundo, siendo Europa el continente más interesado en éste antepasado de la humanidad. En cuanto a su religión se cree que pudieron practicar un sistema animista, asignando poderes sobrenaturales a plantas, animales y fenómenos sobrenaturales; sistema aún vigente en la actualidad. 

     El hombre de Cro-Magnon es un caso muy distinto, es un ser humano con rasgos iguales a los nuestros, aunque un poco adaptados a su estilo de vida, de cuerpo más robusto y una mejor condición física. Es un grupo de seres humanos reconocidos por su alto desarrollo de arte en los campos de la pintura y la escultura, y sin duda alguna ya manejaba instrumentos musicales junto con una rica tradición oral. En la antigua China se han encontrado huesos con escritura y en Papua Nueva Guinea tablas con escritura arcaica; sin duda alguna los Cro-Magnon ya tenían un sistema de escritura con la capacidad de transmitir sus valores y tradiciones. Todo lo anterior son elementos suficientes para dar lugar en su sociedad a las religiones que conocemos como antiguas: las animistas y las politeístas. 

     El hombre actual tiene una vida corta en la historia; y posiblemente no sobreviva más que sus antecesores debido a su carácter depredador y competitivo. Su historia comienza hace 14,000 años, tiempo en el cual se tienen seres humanos con las mismas capacidades que el actual, si consideramos que tenemos registros de nuestras historia desde hace 8,000 a.C. tenemos que preguntarnos algo ¿Qué sucedió hace 14,000 años o mucho antes? En nuestra civilización tenemos registros de lo ocurrido del año 0 hasta el año 2,000, durante ese tiempo se tienen una serie de grande inventos; queda preguntarnos qué ocurrió durante los tiempos remotos de la antigüedad, considerando que en seis mil años muchas cosas pueden ocurrir y realizarse. Curiosamente tampoco hay muchas pruebas de la historia de períodos remotos, no hay construcciones, tampoco grandes ciudades, incluso los registros del uso de la roca son de desarrollo muy lento, por ello queda una pregunta fundamental: Siendo tan inteligente el hombre desde hace 100,000 años ¿Hacia dónde dirigió su capacidad intelectual y tecnológica? Uno de esos posibles pasados se puede conjeturar en el mundo de la magia, donde seguramente las alianzas con seres sobrenaturales eran mucho más eficaces que el desarrollo de nuevas herramientas. 

     La existencia de lo sobrenatural sin duda tiene buenas razones para desacreditar todo aquel fenómeno que se relacione con la materia o estudios previos, sin embargo la religión vudú con sus rituales y fenómenos es un claro ejemplo de grupos humanos en contacto con seres que pudieron ser llamados dioses. Los milenios han borrado mucho de nuestra historia, sin embargo debemos recordar que ésta puede repetirse. Tal vez en un tiempo no muy lejano nos encontremos practicando una nueva religión del pasado remoto.

     Las religiones del pasado se consideran de tipo animista, y otras politeístas, un sistema mantenido durante miles de años, posiblemente desde el hombre de Neandertal. En el caso de haberse mantenido la religión animista desde hace miles de años tal vez ahí se encuentre la verdadera humanidad, no rechazando las religiones actuales, pero resaltando que el estilo de vida que motivaban seguramente es el requerido por el ser humano actual. Sobre todo en momentos de guerra, pérdida de valores y relativismo de nuestro actuar.

Por: Joel Correa.

viernes, 14 de abril de 2017

Los grandes saurios que sobreviven en nuestro planeta


     Es impresionante el equilibrio que tenía y que en muchos casos aún tiene nuestro planeta en cuanto a la naturaleza. Creemos por ejemplo que los grandes saurios se extinguieron hace 65 millones de años, cuando en realidad, desapareció una buena parte de los seres vivos pero no todos. Queda claro que fue un cambio drástico, pero muchos de los seres de épocas remotas aún viven en nuestros días. Un ejemplo importante son algunos saurios y sus descendientes. Consideremos que muchos ecosistemas y sus especias se mantienen en un perfecto equilibrio como los grandes bosques, los mares y el fascinante mundo de los insectos. 

     Entre los saurios aún existentes se tienen los cocodrilos, los caimanes, las iguanas, los camaleones, los dragones de Komodo, las boas y las tortugas; algunas aves como los quetzales, los guajolotes y los avestruces. Como se sabe gran parte de las aves descienden de los grandes saurios. Por ello se puede plantear la presencia de un delicado equilibrio en la naturaleza, una cualidad que permitió que muchas especies lograran sobrevivir a todo tipo de catástrofes. Recordemos que entre los mamíferos se extinguió gran parte de la megafauna, pero gran parte de los mamíferos viven para contarnos su fascinante evolución. Como paréntesis consideremos la evolución como un cambio físico y de hábitos en las especies; es mejor dejar de lado el concepto erróneo de guerra entre especies. 

     Los restos fósiles han permitido determinar que muchas especies se mantenían intactas durante muchos miles de años, lo cual no se habría logrado con un medio ambiente catastrófico. Un ejemplo claro son las tortugas, cocodrilos y las iguales, seres vivos que tiene las mismas características de hace millones de años. Sin duda ocurrieron eventos como las glaciaciones que dieron lugar a cambios importantes en los organismos, principalmente mamíferos, pero a pesar de ello buena parte de los saurios se preservó. Gran parte de los ecosistemas de estos seres desapareció, quedando poco espacio para su descendencia. En el caso de los cocodrilos únicamente quedaron los pantanos y algunos ríos, otros en cambio como los grandes dinosaurios presentaron problemas en su alimentación, igual que los mamuts en la actualidad. 

     Por ello la necesidad de conservar nuestro mundo y nuestro pasado, aún falta un largo camino para que la naturaleza logre permanecer intacta al paso del hombre. Cada día debemos plantearnos el camino correcto que debemos seguir.

Por: Joel Correa.

miércoles, 12 de abril de 2017

La muerte del televisor


     La década de los noventa tuvieron para la televisión grandes momentos, se podían ver las mejores películas, los noticieros se esperaban cada noche, los programas de entretenimiento eran los más vistos en casa. E igual que en una visita médica le llegaron malas noticias. La televisión fue perdiendo seguidores conforme pasaban los años, la llegada del Internet fue una nueva voz para las noticias de los medios de información; algo que resultaría un mal y se extendería a lo largo del tiempo. 

     La llegada del Internet dio paso a nuevas imágenes de los hechos del mundo, la radio encontró un nuevo espacio y las páginas web mostraban nuestro entorno de una forma diferente. En resumen el Internet dio lugar a una nueva perspectiva del mundo. Lo que puede denominarse como una segunda opinión de los hechos. Sin duda alguna la televisión sigue siendo un referente, pero entre los jóvenes ya no tiene el atractivo de aquellos que crecimos con esta. 

     En el año 2017 sigue aún la pantalla en la sala de nuestros hogares pero con un esquema diferente, ahora es denominada TV-Smart, la cual se puede conectar a Internet para buscar contenidos de nuestro agrado. Ya no es la voz del reportaje de la mañana, son los sucesos de Facebook y Google news. Tampoco son las estrellas del momento, ahora tenemos a Youtubers y modelos de Instagram. Por otra parte tenemos los vídeos 4K y 360°; la primera es una resolución mucho mejor que la transmitida a través de la señal de alta definición, los vídeos 360° son aquellos en los cuales vemos la secuencia en un esquema de tres dimensiones; el cine tiene un esquema de dos dimensiones. Sin considerar que la realidad virtual será un nuevo entorno, un lugar para distintos representantes, personajes y situaciones; un nuevo entorno de convivencia. La televisión en cambio, con sus añejos códigos de comunicación, quedará como un esquema antiguo, respetable pero antiguo. Algo que la modernidad no perdonará. 

     En cuanto a la discreción de la información, se tiene un cambio fundamental: ver contenidos del tipo que se quiera en el lugar que sea. En el televisor se tiene una sola señal, en cambio en los móviles se tiene varias señales, cada integrante de la familia tiene sus propios referentes en el mundo de la información. Aún no llega el momento de enterrar el televisor, sin embargo queda una pregunta ¿Cuánto tiempo sobrevivirá al paso demoledor de nuestros días?

Por: Joel Correa

Una noche en el panteón, por Joel Correa


Arturo se acercó al velador del panteón por su espalda, éste se encontraba viendo televisión en su oficina; el tipo de vigilantes que no esperan a alguien tan temprano. Sentado con el cuerpo flojo y sin apartar la vista de una aburrida película a blanco y negro no escuchó lo pasos que lo acechaban. Arturo tomó un palo de escoba y le dio un fuerte golpe en la cabeza, fue tan directo y en la cima del cráneo que el hombre se desmayó, había recibido un golpe directo pero no había muerto. Él no tenía intenciones de asesinarlo por lo que lo amarró y lo colocó sobre un viejo sillón. Todo había comenzado, lo considerarían un delincuente y por la edad del velador podrían acusarlo de intento de homicidio, pero nada importaba, lo importante era que logaría el propósito de esa noche: pasar una noche en el panteón. Después de salir el teléfono no lo había desconectado, ni tampoco busco un sistema de radio en la oficina, pero ya  era demasiado tarde, había tomado el reto y bastaba esperar a que amaneciera. Quería demostrarles a todos que no era un cobarde.

Durante la noche se sintió aburrido, no había fantasmas, ni ruidos, nada de zombis o muertos saliendo de sus tumbas. Para entrar escaló la puerta principal y sin que nadie lo viera logró entrar. El lugar estaba frío y solitario y visto con la lámpara, que tenía poca batería, era tal como se ve de día, como se ve cualquier otro lugar lleno de muertos, únicamente con restos de gente bajo tierra. Pensaba en todas las historias de fantasmas que contaban en la escuela y en familia y que le aseguraba su padre que eran ciertas… O igual de tramposas que lo ocurrido el día que su amigo Oscar lo llevó al fondo de la escuela secundaria. “¿Puedes ver esa ventana que está al final? Dicen que es de una casa embrujada”, le había dicho su amigo al tiempo que llegaban sus otros compañeros corriendo detrás de él. Lo habían amarrado y le gritaban que lo dejarían ahí para que se lo llevara una bruja. Su amigo Oscar salió también corriendo, todo era una trampa.  
Llegaron los recuerdos de los abusos de sus compañeros, la ocasión que lo dejaron sólo en el bosque un día de excursión. Era la secundaría, era un viaje a una zona montañosa, y ni recordaba dónde había sido. Lo habían abandonado a mitad del camino “Corre, corre o te quedarás”… todos lo habían hecho enojar durante toda la vida, tratando de espantarlo con cosas que no existían. Ahora en preparatoria les iba a demostrar que no tenía miedo “Tú nunca entrarías al panteón porque eres un cobarde” le habían dicho en una fiesta. Salían todos de clase y había una fiesta en que beberían un poco, y como siempre, Arturo fue el centro de atención debido a sus ya conocidos miedos, muchos conocidos y muchos inventados; miedo a la noche, a sus compañeros, a quedarse sólo; era el alumno que todos maltrataban.

La noche fue tranquila, se había sumido en sus recuerdos desde el momento que entró, caminó a través de las tumbas observando y disfrutando del leve viento. A su alrededor estaban las tumbas con sus cruces y ángeles que lo vigilaban, no había ningún tipo de ruido; para darse una mayor seguridad realizó un pequeño recorrido, considerando no visitar la sección más antigua, la cual sí le daba miedo. Pasaron las horas y prefirió quedarse dentro del callejón que formaba un grupo de tumbas que simulaban mausoleos, en su recorrido no había encontrado otra cosa que el siseo del viento. Eligió el lugar como refugio, había acomodado una cama de periódicos, su cajetilla de cigarros y su medio litro de tequila. Se había prevenido de no emborracharse; tomó un trago y pensó qué dirían todos sus compañeros. Juan, Carlos y Diana sabían que iría al panteón esa noche y ya comunicaban a sus compañeros lo ocurrido; esa noche nadie creyó lo que se decía, y así los padres de Arturo no se enteraron de nada.
Escucho un leve quejido en la tumba en que se encontraba recargado, salto de miedo y tuvo el impuso de correr, de escalar a saltos la puerta principal. Escucho detenidamente y descubrió que era el viento al pasar por su pequeño callejón, ya estaba un poco bebido y sin que se diera cuenta ya había llegado la media noche, quedaban seis largas horas para el amanecer. Los árboles se movían con un extraño ritmo, era como si gigantes bailaran a su alrededor, sintió un poco de  miedo, también observó pequeños arbustos que movían cerca de él. Se dirigió al final del rincón, se cubrió con su chamarra la cara y prefirió no ver hacia afuera, lleno de miedo comenzó a gritar y pedir ayuda. Nadie lo escuchó, el viento que se movía en todas direcciones retenían sus palabras. Su cuerpo lo comenzaba a sentir frío y llegaron a su mente las palabras de sus compañeros, de sus padres, de sus familiares. No podía saber que decían esas palabras y petrificado por la sensación se desfalleció durante unos minutos.

Paso la noche sin ningún suceso extraño, había imaginado muchas cosas y no llegó a su escondite el fantasma que muchos decían que vagaba ahí, de la supuesta llorona que cada año visitaba el lugar, o el espíritu del anterior velador. Pasaron cuatro horas después de la media noche, por suerte no estaba es despierto a las tres horas – la supuesta hora maligna -, tampoco había escuchado gatos chichando como niños, ni brujas volando por los árboles. Faltaba poco para que saliera el sol y la noche no era realimente fría, decidió salir a caminar un poco. El silencio lo aterro, esperaba que algo lo hiciera correr, en cambio no había nada a su alrededor, algunas tumbas estaban abiertas y con miedo observo hacia adentro, estaban vacías, las bóvedas que estaban alrededor del panteón tenían flores marchitas, los ángeles vigilaban pero eran de tamaño tan pequeño que no daban miedo. Pasaron las horas y logró mantener la calma.

Pudo ver el cielo mucho más claro, incluso algunas estrellas que apenas alcanzaban a verse desaparecieron. La noche había terminado y el panteón era como una fotografía vista desde el momento en que entro, caminó con calma y se dispuso a terminar con su reto. Probaría a todos que no era un miedoso y que además las historias de fantasmas eran una tontería. Ahora podría patearles el trasero a todos, saldría y lo verían todos con respeto. Avanzó considerando que se quedaría un momento junto a la reja de entrada, y dentro del panteón, para que lo vieran sus amigos, a su lado podía ver los pasillos interminables de tumbas y ángeles, ya más nítidos por la luz.  Fue cuando sintió un fuerte jaloneo en su tobillo, cayó al suelo lastimándose la cara y codos, sintió que algo lo arrastraba hacía atrás. Era la mano de un muerto que no lo dejaba salir del panteón, lo sujetaba del tobillo con tanta fuerza que le fue imposible zafarse. En el suelo, y jadeando de miedo, y sin poder gritar, Arturo jaló su pierna lo más fuerte que pudo; frente a él estaba la puerta y no podía creer lo que le estaba pasando. El lleno de desesperación tuvo paro cardíaco y no logró escapar. Antes de morir miró la puerta y todo se nubló, intento alcanzarla pero lo invadió el dolor y el miedo… no se pudo ya mover.

Al siguiente día los vecinos reportaron un posible cuerpo sin vida en la entrada del panteón. La policía llegó junto con el vigilante, que habían encontrado amarrado y temblando de frío en su oficina. Revisaron el cuerpo de Arturo, lo encontraron con un cable enrollado al tobillo y con el pie casi cercenado.
El vigilante narró cómo lo había golpeado y amarrado para dejarlo casi sin vida y agradeció a los policías que lo hubieran ayudado. El doctor que revisó el cuerpo desenredo el alambre que Arturo tenía en su pie, “con la poca visibilidad de la madrugada pisó un alambre y al jalar su pie se hizo un fuerte nudo” narró el médico a los forenses que ya habían llegado al lugar. Se dictaminó que había muerto justo a la salida del sol, a las seis de la mañana, debido a un paro cardíaco por el accidente ocurrido. 


Los policías reían un poco y la gente ya comenzaba a mirar con morbo la entrada del panteón. El sol calentaba la mañana y en la ciudad se daban las terribles noticias a familiares y amigos. 

Por: Joel Correa

sábado, 1 de abril de 2017

Un fragmento del futuro



     —Acelere Oficial Gil, no nos detendremos. —El oficial cuya placa en su pecho dice 2° teniente Biden toma su radio sin dejar de mirar al frente—. Base, estamos frente al objetivo en 5. Oficial Joss ¿Cuántos siguen en nuestro contingente? ¡Oficial! ¡Acelere! Saben de nuestra llegada, usan rayos láser para indicar nuestro camino.

     —Teniente Biden, la patrulla 14 reporta un bloqueo en la 35, se queda el tercer contingente. 

      El teniente Biden es astuto, observa con detenimiento los datos de la pantalla de su blindado junto a las proyecciones de su móvil. Ahora a menos de tres minutos se encuentra frente a ellos la sede de los separatistas —como los llaman los federales— para él son un equipo de adictos a la violencia. En ese momento observa drones del ejército dejando caer una lluvia de disparos sobre las ventanas del edificio de quince pisos. Cuando se encuentren dentro del edificio, el ejército llegará a planta alta y entrará con el objetivo de hacer salir a todo aquel que se encuentre dentro. Calcula mentalmente el número de muertos que tendrá, son ahora dos contingentes contra un número no determinado de enemigos. 

       —Oficial Joss ¡Salga a la torreta!

     La oficial Joss lo piensa durante un instante, fuera habrá armas de fuego y todo tipo de equipo desde primitivas rocas hasta granadas. Sin dudarlo toma la coraza antimotines, un casco antibalas y guantes de protección; observa su reflejo en el vidrio, su único distintivo es su melena pelirroja detrás de su máscara pixelada en negro y gris. Sale a la torreta del blindado sintiendo el doble de su peso en manos y piernas, observa a su alrededor y ve al frente el edificio que funciona como cuartel de los alborotadores, observa una lluvia de fuego cayendo sobre los ventanales, los drones han comenzado su trabajo. Con un leve giro observa detrás de sí, ve la otra docena de blindados con su torreta activa, cuando ella disparé como líder de ataque los demás harán lo mismo. A su alrededor hay alborotadores entre las calles que no se atreven a detenerlos; detrás de los blindados van patrullas artilladas apuntando en todas direcciones.

     —Oficial, la decisión el ataque queda a su disposición. —Escucha Joss a través de su casco, como soldado retirado toma el fusil con firmeza al tiempo que quita el seguro a su magnum reglamentaria.

      El Teniente Biden observa el bombardeo a los portones del edificio justo en el momento en que para de caer cascajo y cristales del edificio; la puerta abierta a una batalla por el final de los conflictos. El Oficial Gil no espera más órdenes, se perfila a una de las entradas, en cada blindado va media docena de Oficiales con amplia experiencia; en el suyo su equipo tiene miradas de miedo y a la vez de odio. 

     La oficial Joss ve los portones cayendo y el polvo disiparse un poco, en realidad a simple vista no mucho pero con su lente infrarrojo observa el movimiento de dos hombres. Puede ver a un hombre detrás de otro, el de delante muy recto, por su experiencia en combate sabe que apuntan con un RPG, sabe que se encuentran a tiro, así que apunta y dispara sabiendo que hace pedazos al par de hombres. Sostiene un instante el gatillo para que todos disparen dentro del edificio. Cuando entran ya han eliminado la resistencia, se pueden ver los cuerpos de los enemigos corriendo en llamas y muchos otros partidos a la mitad, otros tantos escondidos. Una RPG sale del edificio impactándose en una patrulla, un blindado choca contra lo que era una antigua columna, medio metro de concreto y varillas que actúa como barrera. El parabrisas del Tiniente Biden queda resquebrajado por un disparo. El oficial Gil simplemente no le sorprende nada, ha estado en tantos conflictos que sabe que morir es cuestión de suerte, y que no es necesario preocuparse. Mientras salen los separatistas fuera la Oficial Joss y el resto de los Oficiales de torreta siguen disparando contra todo lo que se mueve.

Joel Correa

lunes, 20 de marzo de 2017

La frontera corrupta

Por: Joel Correa

Podemos tener la certeza de que un muro dividiendo dos grandes naciones no es la solución a ningún tipo de problema. En la actualidad hay un par de situaciones que resaltan en cualquier análisis respecto a México y Estados Unidos: El tráfico de drogas y armas a través de la frontera. Las principales drogas enviadas a los Estados Unidos desde Sudamérica y México son la mariguana, la cocaína y la heroína; y poco conocido es el mercado de metanfetaminas desde los Estados Unidos a otros lugares del mundo; las armas que llegan a México son de fabricación estadunidense. La combinación de ambos elementos da como resultado una guerra que no tiene fin: droga que se distribuye con la fuerza de las armas.

Cada país, de Centroamérica y Norteamérica, tiene su forma de decadencia social por el uso de drogas y armas. Las familias se ven destrozadas por los hijos que usan drogas, junto con los terribles crímenes que ocurren en cada ciudad. Estamos en medio de una guerra que comienza —al parecer— en Colombia y termina en ciudades como New York y Chicago. “En el vecino país del norte hay un alto consumo de drogas, si dejarán de consumir se terminarían los problemas”, palabras del expresidente mexicano Felipe Calderón. Por ahora se tiene una espiral de violencia difícil de revertir o por lo menos predecir, cada país tiene sus propuestas pero ninguna que proporcione solución definitiva. 

En un escenario lleno de violencia y corrupción —elementos que no se atreven a aceptar como existentes en los Estados Unidos— el presidente Donald Trump ha comenzado la guerra contra el narcotráfico y los “bad hombres” mexicanos mediante la construcción que un muro “enorme y bello” entre las dos naciones. Antes de cualquier juicio se debe considerar que hasta un 70% de la cocaína entra al país norteamericano a través de aeronaves comerciales, una parte en automóviles y un poco por personas que entran legalmente al país (este último medio trafica principalmente heroína)… y una mínima parte a través de indocumentados. El caso de las armas es muy distinto, todas llegan a México sin revisión de alguna en la frontera por parte de agentes fronterizos. Nadie le ha dicho a Donald Trump qué pasa realmente en la frontera, y cuando el muro sea rematado con el ingenio de algunos arquitectos se dará cuenta que ningún problema será solucionado. Incluso documentales de History Channel explican cómo llega la droga a New York en aviones comerciales apoyados por la “Fraternidad del polvo blanco” la cual tiene pocos miembros mexicanos —según los documentales mismos—. 

Por ahora tenemos que preguntarnos ¿A qué le temen? ¿A qué le teme Donald Trump?

Entre asesores políticos y militares sin duda la propuesta de un muro no da soluciones reales; o será acaso que hay un temor a la cultura mexicana. Sin ir a las estadísticas es de notar el avance de la lengua española, la religiosidad del pueblo mexicano, la reafirmación de las costumbres dentro de la familia y sobre todo el hecho de ser una cultura abierta con la capacidad para afianzarse en cualquier sociedad. Un conjunto de características que pueden hacer temer a cualquiera, y que no pueden atajarse con un muro.

viernes, 27 de noviembre de 2015

Misterios sin resolver: La bolsa de veneno de las serpientes


   Existencias referencias de todo una infinidad de misterios sin resolver, por un lado porque se tienen pruebas y por otro lado porque se demuestra que no hay tal misterio. En la mayoría de las ocasiones basta una foto falsa, un testimonio con contradicciones o la carencia de pruebas científicas. El siguiente misterio es una situación que supera lo comprobable y lo no comprobable, para explicar siguiente el caso en forma concreta se carece por completo de cualquier prueba. 

   El fenómeno al cual se hace referencia es el siguiente: hay quienes aseguran que han visto como las serpientes, para poder beber agua, colocan sobre una piedra su bolsa de veneno —nos referimos concretamente a serpientes de cascabel y coralillo—, y posteriormente regresan por su bolsa. El algo que siempre sucede junto a ríos; la supuesta bolsa es colocada lejos del agua, muchas personas lo han visto pero nadie ha guardado dicha bolsa de veneno. La forma de dicho objeto (lo llamaremos así en este artículo) es algo parecido a un baboso enroscado, otras personas mencionan que parece un pequeño huevo amarillo, pero quienes se han acercado y lo han tocado sienten el deseo de arrojarlo lejos. 

   
   Los profesionales en el tema de las serpientes han demostrado que lo anterior es completamente imposible; las glándulas que contiene el veneno sólo se pueden extirpar mediante una cirugía. Por tanto el animal no puede desprenderse de tan importante órgano, y beber agua no afecta en nada la producción de veneno ni el paso del líquido a través de su garganta. 

   Lo que sucede cuando la serpiente pierde la supuesta bolsa de veneno es increíble. La serpiente la busca a su alrededor en forma desesperada, dando vueltas y regresando de todo lugar en que busca, incluso subiéndose a un árbol para indagar a lo lejos. Cuando no la encuentra al serpiente se alza sobre su cola y comienza a golpear su cabeza hasta morir; otras ocasiones se enrosca hasta la mitad y junto a un árbol se golpea con fuerza la cabeza, también lo hace hasta morir. Pareciera como si dependiera de ese objeto para vivir o como si una fuerza externa azotara el animal hasta matarlo. La serpiente no queda inconsciente, siempre se suicida por su error. 

  


   Un hecho muy extraño, ya que no tiene explicación científica, primero su glándula de veneno no puede retirarla por voluntad propia la serpiente, y por otra parte siempre se quita la vida de la misma forma y queda todo un conjunto de preguntas por resolver ¿Qué objeto es en realidad? ¿Por qué prefiere morir al no encontrarlo? ¿En realidad nadie ha guardado dicho objeto?

  Las personas que han presenciado dicho fenómeno son gente del campo, y no se han cuestionado realmente la naturaleza de dicho objeto ni lo han analizado, si alguna personal lo ha guardado no cuenta lo que ha encontrado, hay que señalar que nadie lo ha tocado con sus propias manos. Parece una historia rural pero es un fenómeno visto y relatado en las anécdotas orales de muchos pueblos. Un hecho sin explicación y sin nada que lo respalde. Un misterio dentro del mundo del misterio.


sábado, 21 de noviembre de 2015

El duende Ganon, por Joel Correa


—Si hay algo que podemos hacer es cerrar las puertas, los duendes por las ventanas no pueden entrar, requieren un permiso para hacerlo; y a todo esto ¿Para qué quieren saberlo? —El elfo tomó su pipa de luz etérea y la colocó sobre su frente—. El problema de saber es que cada vez queremos saber más. Ese fue el problema de Ganon, él no podía detenerse frente a cada objeto mágico que encontraba a su paso…
          —Maestro Turbi, ¿cuándo tendremos nuestra lanza mágica?
—¡Calma! No basta con tener en posesión un objeto mágico, hay que saber usarlo, por eso Ganon quedó confinado dentro de un contenedor trasparente de un ser humano.
—Los seres humanos son horribles.

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Ganon terminó sus días dentro de un frasco con formol, su dueño era un viejo hojalatero que no paraba de mirarlo cada mañana. En algunas ocasiones el hombre —llamado Julián— se convencía que lo que había capturado era un conejo, luego una serpiente con patas y otras un ave rastrera. Lo que resultaba más extraño eran sus enormes ojos color violeta que observaban algo en el horizonte. El animal —o duende como llegó a creer el final— ya estaba muerto y había algo raro en la forma en que miraba, era como si se pudieran leer sus pensamientos... El hojalatero sabía que ese ser aún estaba vivo.

***

          —¡Deberías ya tirar eso a la basura! Esa cosa debe ser un gato apachurrado, en el documental de anoche mostraban como hacían los aliens. Los preparan quitándoles el pelaje, luego en la piel les hacen cosas y los pintan de colores. Cuando un chango nace deforme les hacen esas cosas y ahí lo tienes.
—Te digo que no, yo lo agarré colocando un chip de computadora dentro del frasco, se metió dentro y saltaba y saltaba, lo he pensado mucho y estoy seguro que debe ser un duende.
—¡Un duende! si eso fuera te habrías muerto de un ataque al corazón.

Julián sostuvo con orgullo su frasco con formol y prefirió llevarlo al fondo del sótano. Hermelinda, su esposa no quería ver el supuesto duende por nada del mundo. 

Fin


jueves, 23 de julio de 2015

Sistema central de creencias, por Joel Correa


Aclaración: El siguiente texto es complementario [y con fines personales] a las creencias de JG Ballard con objetivo de sobrevivir y entender la actualidad (quienes hay leído la obra del mencionado autor lo entenderán).


Día uno de creencias

Creo en el poder terapéutico de las fotografías de Carmen Electra, en la capacidad reconfortante de las compras en los supermercados….

Día dos de creencias

Creo en la inutilidad de los zoológicos que trasmiten vía Internet, en la soledad de los grandes cultivos, en los secretos de Jaime Maussan y Jiménez del Oso…

Día tres de creencias

Creo en los conteos regresivos de la NASA, en los números romanos y en el 9-11 como el comienzo de una nueva civilización…

Día cuatro de creencias

Creo en la motivación de la imaginación al andar a pie en calles aburridas, en los letreros “En venta” de los bancos abandonados, en la chatarra junto a la carretera…

Día cinco de creencias

Creo en la liberación del individuo por medio de los desnudos en Tumblr e Instagram, en la búsqueda de la realidad con las cámaras de 1.3 megapixels…

Día seis de creencias

Creo en la mujer de Instagram que cambia el mundo sin que nos demos cuenta de ello, en Kate del Castillo en su visita imaginaria a mi negocio…

Día siete de creencias

Creo en la madurez envasada en la loción English Leader, en la intercesión milagrosa de los santos desconocidos y no populares gracias una breve oración…

Día ocho de creencias

Creo en los pueblos que tienen capillas de distintas religiones, en la diversión que brindan los payasos en el transporte público…

Día nueve de creencias

Creo en las personas que dan todo tipo de opiniones en nombre de la ciencia, en el reconocimiento que buscan los ergonomistas y diseñadores gráficos por su aportación al cambio de nuestro mundo…

Día diez de creencias

Creo en los desayunos de huevo con jamón en los centros vacacionales, en las películas de los autobuses de primera clase…

Día once de creencias

Creo en la soledad de las autopistas, en el secreto que guarda las doce horas del reloj y los doce símbolos de zodíaco…

Día doce de creencias

Creo en la soledad, la diversión, el aburrimiento, las fiestas patronales, las estaciones de radio locales, en la búsqueda de Caroline Munro, en el auto de James Dean, en los códigos bancarios, en la misión salvadora de la Agencia Espacial Mexicana… en la inutilidad de creer…


viernes, 26 de junio de 2015

El planeta de los dinosaurios (1978)

La nave nodriza KL-990 Odyssey explora un planeta azul –muy parecido a la Tierra- el cual visitan, al parecer, para diversas investigaciones. En el momento que se acercan al planeta el capitán Lee Norsythe anuncia, junto con su asistente Nyla, que se tienen problemas con el reactor de la nave, por lo cual la tripulación decide escapar de la nave para refugiarse mientras recibe apoyo. La nave explota antes de emitir una señal de auxilio. Logran aterrizar todos sin ningún problema además de descubrir que el planeta tiene una atmosfera respirable.

Justo en el momento de aterrizar en un lago logran rescatar todo su equipo de defensa y comunicaciones… sin embargo Cindy, encargada de comunicaciones, no logra sobrevivir debido a una desconocida bestia marina que la ataca y la devora. A pesar de todo deciden continuar con optimismo para establecer una base y ser rescatados. 

Entre los peligros que les esperan se encuentra una araña gigante, un allosaurios, un tiranosaurio gigante y un stycosaurio, se trata de un planeta hostil lleno de animales y plantas de la prehistória. 


El tiranosaurio es el cazador principal y la tripulación su presa; son atacados constantemente y devorados algunos de ellos. Se defienden con sus armas y arcos que logran fabricar, al final quedan únicamente cinco sobrevivientes, sin tecnología, defendiéndose contra los dinosaurios preparando refugios y trampas para tan terrible cazador. Posteriormente sus armas laser y de calor ya no funcionan, no pueden comunicarse con las naves de apoyo y dudan que puedan ser rescatados. 

El equipo sufre constantes ataques de los dinosaurios y su apoyo mutuo se vuelve su arma principal… como lo es desde un principio en la película. Finalmente quedan atrapados, por decirlo de una manera, en un planeta primitivo pero también en un nuevo hogar. Un mundo lleno de muerte pero también de amor… y en el cual ellos tendrán que encontrar su destino.



Para disfrutar del Planeta de los Dinosaurios tenemos que analizar dos perspectivas. La primera como la aventura de la tripulación de la nave Odyssey en un mundo primitivo, en la cual pierden su tecnología y son diezmados; y por otro lado la de un grupo de seres humanos que tendrán que formar un nuevo hogar al haber perdido el contacto con los suyos, con una tecnología precaria, rodeados de muerte pero con la posibilidad de sobrevivir gracias al amor y la fuerza del destino. 

Una película que sin duda tendremos que disfrutar, y sobre todo básica para todos aquellos amantes de la ciencia ficción y de las animaciones.

Datos principales: Los actores principales son James Whitworth, Pamela Bottaro, Louie Lawless, Harvey Shain, Charlotte Speer, Chuck Pennington, Derna Wylde, Michael Thayer y Mary Appleseth. Producida y dirigida por James K. Shea y basada en la historia de Anne McCaffrey. Ganó el premio Saturn a la mejor película de ciencia ficción del año 1978. 

La siguiente relacion obtenida de Wikipedia es una excelente referencia de los protagonistas. 

Actor                            Personaje 

James Whitworth      Jim 
Pamela Bottaro          Nyla 
Louie Lawless             Capitán Lee Norsythe 
Harvey Shain              Harvey Baylor 
Charlotte Speer          Charlotte 
Chuck Pennington     Chuck 
Derna Wylde               Derna Lee 
Max Thayer                 Mike 
Mary Appleseth          Cindy 


miércoles, 24 de junio de 2015

1984 de George Orwell

Winston Smith es funcionario de un duro régimen político, un gobierno capaz incluso de cambiar la historia para mantener posición. Su trabajo en el Ministerio de la Verdad tampoco es muy agradable, es encargado de prensa y de modificar toda noticia que hable mal del partido. El régimen (llamado también el Gran Hermano) es una mezcla de comunismo, nazismo y marketing en el cual todos los ciudadanos son vigilados por las telepantallas (cristales oscurecidos superpuestos en las paredes de todo lugar de la ciudad). 


Por medio de la televisión las personas son vigiladas detenidamente, al grado de observar los gestos y las miradas cuando se habla de temas políticos. Nadie puede escapar de la mirada del Gran Hermano, quienes lo hacen simplemente son fulminados, es decir, desaparecen de todos los registros… además de morir no queda su registro ni en la memoria ni en la historia. 

“La sola pertenencia del individuo eran unos pocos centímetros cúbicos en el interior de su cráneo”

La vigilancia permanente de toda persona incluyendo funcionarios hace imposible la escapatoria, y es en este mundo distópico donde Winston conoce Julia. La policía del pensamiento es una sección encargada de vigilar la sexualidad y la relación entre individuos, ahí Julia es una de sus principales militantes de la liga anti-sex (sección encargada de evitar la sexualidad cargada de erotismo). Winston no ve con buenos ojos a Julia en un principio, considera que puede ser una trampa para delatarlo y mostrarlo como traidor al sistema. Con el paso del tiempo se comunican entre las multitudes, lugar en el cual pueden intercambiar algunas palabras sin ser visto por las telepantallas; logrando Julia finalmente enamorar a Winston. 

Winston es un hombre divorciado y Julia aún es joven, su unión puede ser un afrenta contra el partido por lo que peligran en cada una de sus conversaciones.

“El enemigo principal no era el amor sino que este estuviera cargado de erotismo, en el matrimonio o fuera de este. El acto sexual, hecho en plenitud era un acto de rebeldía. El deseo mismo era un crimen.”

Una muestra del daño atroz del fanatismo político es la vida de los hijos de la señora Parson (amiga de Winston). La mujer es golpeada y amenazada todo el tiempo por sus hijos, peligrando incluso su vida si la denuncian por sedición contra el partido.

“¡Traidor! ¡Criminal mental! – Gritaban los niños siempre que jugaban” 


Todas las características del régimen del Gran Hermano son escritas por Winston en su diario, que simplemente tituló 1984, dado que él desconocía el año y el periodo histórico en que vivía. 

Una novela profética de los tiempos que vivimos. La vigilancia a través de las videocámaras de las pantallas de televisión y teléfonos móviles es parte cotidiana de la nuestras vidas, y sin saber si realmente nos vigilan… o puedan vernos como enemigos potenciales. 

“El desarrollo de la televisión volvió posible recibir y emitir a un tiempo en el mismo aparato, con lo que acabo definitivamente con la privacidad. Todos los ciudadanos, o al menos aquellos que poseían suficiente importancia para que se les vigilara podían ser sometidos las veinticuatro horas del día a la permanente observación de la policía. Se dieron las condiciones para la abolición de la propiedad privada.”


domingo, 21 de junio de 2015

Mr. Mercedes de Stephen King

Brady Hartsfield lleva a cabo una matanza en una feria del empleo en un edificio denominado el Centro Cívico, una de las víctimas es una madre de familia con su pequeña niña. 

Una multitud de desempleados, en el frío de la madrugada, esperaban obtener un nuevo empleo cuando el psicópata Brady se lanza contra ellos en un automóvil a toda velocidad con sus venas llenas de odio y puesta una máscara de payaso. Minutos antes había robado el Mercedes de una zona residencial, planeado ya con antelación el asesinato de las personas que resistían el frío de la noche. Mueren ocho personas y quince quedan gravemente heridas. 

El asesino escapa sin dejar huella dejando un dolor inmenso en muchas familias.

Unos meses después el inspector Bill Hodges, ya jubilado y con muchos kilos de peso frente a su televisor, recibe una carta del llamado asesino del Mercedes. Hodges tiene una vida sedentaria en la que trata de olvidar los casos no resueltos durante su trabajo como policía, pero al recibir la misiva decide visitar a su amigo Pete, que aún está en servicio, para preguntar sobre el caso. En la carta enviada al inspector el loco Brady asegura que no tiene intención de cometer más crímenes; Hodges no está muy seguro de ello.

Lo que no saben, ni el asesino ni el inspector, es que muy pronto se celebrará un gran concierto en la ciudad, hecho que catapulta el suspenso de la novela. La situación se complica cuando cientos de vidas están en juego.

Mr. Mercedes es sin duda otra gran novela de Stephen King, y con una gran narrativa demuestra que sigue en la cima de su fama.

Stephen es conocido por sus títulos como El resplandor, Carrie, It y Cementerio de animales y con esta nueva novela vuelve a la carga con una narrativa dura y personajes cínicos que caracterizan su escritura, demostrando que es el amo y señor de la narrativa de horror actual.



martes, 28 de abril de 2015

Arquitectura fallida, parte 1/5. Joel Correa.

Sin duda la ciudad es algo más allá de lo que contemplamos con nuestros ojos, en la actualidad se tienen nuevos elementos en el territorio que habitamos… y es posible que la ciudad ya no sea tan importante. Zonas industriales, conjuntos residenciales, áreas protegidas, industrias agrícolas, puertos, aduanas, autopistas, son elementos que pueden aportar más recursos y tecnología que la ciudad misma. Podemos considerar nuestro espacio urbano el área donde habitamos y obtenemos cultura pero como espacio administrativo y económico la ciudad ya no es un elemento preponderante.


En la novela El nombre de la rosa, de Umberto Eco se habla de la ciudad como un elemento de perdición, un lugar donde los sacerdotes cometen sodomía y pecado, un sitio donde además se tienen mejores libros y más dinero que en las abadías. La novela el nombre de la rosa se centra en un tiempo en el cual los monasterios han perdido su poder económico y político. La ciudad se vuelve el centro de la economía, la cultura y la política; un momento en que la plasticidad de un elemento espacial sustituye al de otro. Incluso surgen las universidades las cuales toman el control del conocimiento. 

Actualmente los entornos industriales proporcionan innovaciones tecnológicas y recursos económicos en mayor medida que las ciudades. Por ello los gobiernos brindan mayores apoyos a empresas que a ciudades. Por ejemplo para las empresas el agua, electricidad y tecnología de comunicaciones cuentan con un costo menor que el que paga un ciudadano común. Las zonas industriales aportan mejoras a la economía al generar empleo y empresas en tecnologías relacionadas, por ejemplo la industria automotriz y los materiales relacionados a esta como son seguros y mantenimiento. 

Lo anterior es un motivo por el cual en las ciudades se tiene carencia de inversión en espacios públicos y se presentan lugares que se vuelven innecesarios con el paso del tiempo. En muchos espacios abandonados la avaricia, el despilfarro económico, conflictos, egoísmo entre ciudades y mala planificación son la causa de su abandono. Al final nos queda lo que llamamos elefantes blancos y que no pueden ni utilizarse ni desmantelarse.

Las arquitecturas fallidas pueden considerarse espacios vacíos de nuestra sociedad pero para el imaginario son la fuente de ricas historias de deseos de exploración a lo desconocido.

En Salvatierra Guanajuato se tienen arquitecturas que en su momento tuvieron éxito, otras que no fue necesaria su construcción y algunas abandonadas por falta de recursos. La arquitectura fallida nos permite reflexionar sobre el destino de las ciudades y de la sociedad. El mercado ubicado junto a la hacienda El Mayorazgo es un claro ejemplo, el mercado fue construido y nunca se utilizó. Aquí algunas imágenes.











martes, 24 de marzo de 2015

El grupo de universitarios en Salvatierra

Eran las diez de la mañana y un autobús de pasajeros de primera clase entra a la ciudad, de esos que no se ven tan seguido fuera de periodo vacacional. Un autobús con pocos pasajeros, algo raro porque vehículo de tan gran calado es mejor llenarlo para solventar su uso. Lo primero que uno piensa es “son turistas que vienen a ver nuestra tranquila ciudad” y lo siguiente que uno piensa –por los sentimientos de fraternidad que tenemos -hacía toda persona- es ¿quién los atenderá? ¿Llegarán a buen alojamiento? Y cosas así, en un pueblo mágico la atención hacia el visitante es lo primero, como ya en muchas ocasiones hay quienes vinieron a visitar nuestras iglesias y la espléndida Parroquia de nuestra señora de la Luz. Para exaltar nuestra ciudad tenemos San Francisco, El Carmen, Capuchinas y Las ardillas –iglesia de la Virgen de Guadalupe, casa de la cultura, la universidad- y así, podemos numerar también casonas y plazas públicas.

Recorrí la ciudad esperando ver tan agradable visita, que seguro llegaron a desayunar a la Veranda o a un café a la Plaza colonial, pues para finalizar cinco de la tarde y se encuentra la Parroquia de nuestra señora de la luz. A lo lejos se ve alguien que explica de forma profesional cada elemento de la parroquia, ésta línea esto, ésta imagen aquello, el color por este motivo, un guía de turista muy profesional o un arquitecto muy bien preparado, con tanta desenvoltura que resaltaba toda una vida en el tema, voz alta, clara, buen ritmo. Su foro, un grupo de estudiantes cuyo registro al verlos era claramente de alumnos universitarios en arquitectura, muy limpios, muy atentos, con el cuidado de poner atención y no contrariar al que seguro era su profesor; chicos apenas los veinte y poco años. Y ahí estaban que el grupo debió haber llegado a la ciudad con un profesor… y que mejor lugar que Salvatierra para aprender arquitectura. En la ciudad se aprende a reconocer un arco, una torre, una almena, un friso, un relieve, el barroco, el romano… en fin algo de armonía, color y texturas muy propias de la España de oro. Y qué decir del carácter de la ciudad que aun preserva esa época… 

El caso es que en parroquia los visitantes aprendían y veían la grandeza de la arquitectura y el buen gusto, todo con fotos, notas, mirada paciente al profesor; su profesor en cambio paciente y de dialogo inacabable. Justo en el momento cumbre entra una mujer y hace una interrupción, ya estaban en el altar revisando detalles y se escucha “no puede haber visitas sin el permiso del señor cura” “Señora, no puede interrumpirme así, yo estoy en pleno dialogo” “tiene que salir” “¡escúcheme!” “hay indicaciones que salga” ¿Qué hace el profesor? Pues hace una señal a sus alumnos que ya alarmados se miran entre sí diciendo “Viene una pelea”, seguro ya habían visto mucha veces a su profesor enojado. Pues salen de la parroquia y el profesor tratando de hacer saliva; que los que saben de hablar en auditorios sabrán lo que cuesta el ritmo. Y los alumnos apenas salen apenados, como si supieran ya lo que les esperaba. 

Salen a otro portal y la gente los mira bien, el profesor explicando algo rápido. Todo más cómodo, admiran la ciudad contemplando detalles que sólo ellos saben identificar, seguro se trataba de perspectivas, profundidad, luminosidad y con mucha habilidad tomaron fotografías. Llegan a un restaurant y algo dice el dueño, el caso es que ahí solo se quedan unos minutos para después ir a ver las casonas. Un punto en contra de la ciudad lo ocurrido en la parroquia pero se notaban admirados, seguro en otros lugares los recibieron bien, y seguro lo ocurrido fue un percance menor, la falta de tacto, el no entrar a una oficina y preguntar, el esperar un permiso, la señora que daba indicaciones ser más paciente y buscar alternativas… en fin no caer a pedradas con el pueblo que nos visita. 

En resumen se notaban admirados ¿Qué falto? Seguramente un respaldo por parte del municipio, seguro algunos trámites menores y seguro comprometernos más con algunas ciudades, universidades e instituciones. 

Que se puede decir de los alumnos a futuro: pues que seguro los podremos ver, que si alguien conocerá el tema serán ellos “hey yo estuve aquí una vez y faltaba tal remodelación” “vi los arcos, de lo mejor” “gracias a la visita vive aún el estilo arquitectos de la España de oro” “ahí comencé el proyecto de restauración gracias a la visita”… en fin gente de bien que nos ayudará a embellecer la ciudad de forma profesional algún día, gente con conocimientos para preservar nuestra cultura. 

Tal vez fue un mal paso, un mal inicio, pero la próxima vez que vengan tendremos que recibirles… y años después seguramente nos dirán “Que bella ciudad, da alegría visitarlas siempre”.


viernes, 13 de marzo de 2015

Atmófera Cero (Outland)

Atmósfera Cero (título en inglés: Outland) es una película del año 1981 ubicada en el género de ciencia ficción, y que en realidad es una de las mejores películas policíacas. Fue dirigida por Peter Hyams y su reparto cuenta con Sean Connery –con una excelente actuación-, Peter Boyle, Kika Markham y Frances Sternhagen. 

Ubicada en el futuro el agente O’Niel (Sean Connery) es enviado a una mina en la luna Io del planeta Júpiter para investigar los suicidios de tres obreros. Cuando inicia la película uno de los trabajadores, al comenzar a sentirse nervioso y quitándose el traje protector para exponerse al vacío del espacio -comienza a gritar al sentir que lo ataca una araña- los compañeros le piden que no se quite el traje pero lamentablemente pierde la vida.


El agente O’Niel llega con su familia como nuevo encargado del cuerpo del orden, encontrado un cuartel lleno de pereza junto con un ambiente propio del narcotráfico de estupefacientes: descuidos y corrupción en las investigaciones. Comienza tomando nota de las conversaciones y alianzas entre los trabajadores para finalmente encontrarse sólo en la lucha contra las drogas, sus subordinados lo ayudan cada vez menos. Su audacia a esclarecer lo hechos pondrá su vida en peligro y ni siquiera la violencia dentro del complejo hace que abandone  su trabajo como policía. 


Al investigar una de las muertes O'Niel descubre el posible uso de una droga peligrosa llamada eutimol-policlorhídrico, la cual aumenta enormemente la productividad de los mineros pero con el tiempo provoca demencia y psicosis. 

O'Niel investiga al gerente Sheppard, al que enfrenta, y éste le informa que los obreros no quieren que los envíos de drogas se detengan. Con el apoyo de las cámaras de seguridad vigila a dos traficantes, y logra detener a uno de ellos. Posteriormente el detenido es asesinado, y el sargento Montone -uno de sus principales ayudantes- aparece estrangulado.



Se puede considerar dentro del género policíaco - a pesar de ser completamente futurista por el avance de la trama y la detallada investigación que realiza O’Neal junto con la única médico de complejo. Una película que nos muestra que a pesar de los avances tecnológicos que se tengan la violencia en la Tierra siempre tendrá una utilidad. Cuando el agente tiene que luchar contra la corrupción de la estación de extracción de minerales tiene que pelear de forma implacable, tal como lo haría en cualquier ciudad de la tierra... tal cómo lo haría en cualquier lugar lleno de corrupción, demostrando que un policía es un policía en cualquier lugar. 

martes, 27 de enero de 2015

Una noche en el panteón, por Joel Correa


Arturo se acercó al velador del panteón por su espalda, éste se encontraba viendo televisión en su oficina; el tipo de vigilantes que no esperan a alguien tan temprano. Sentado con el cuerpo flojo y sin apartar la vista de una aburrida película a blanco y negro no escuchó lo pasos que lo acechaban. Arturo tomó un palo de escoba y le dio un fuerte golpe en la cabeza, fue tan directo y en la cima del cráneo que el hombre se desmayó, había recibido un golpe directo pero no había muerto, él no tenía intenciones de asesinarlo por lo que lo amarró y lo colocó sobre un viejo sillón. Todo había comenzado, lo considerarían un delincuente y por la edad del velador podrían acusarlo de intento de homicidio, pero nada importaba, lo importante era que logaría el propósito de esa noche: pasar una noche en el panteón. Después de salir el teléfono no lo había desconectado, ni tampoco busco un sistema de radio en la oficina, pero ya  era demasiado tarde, había tomado el reto y bastaba esperar a que amaneciera. Quería demostrarles a todos que no era un cobarde.

Durante la noche se sintió aburrido, no había fantasmas, ni ruidos, nada de zombis o muertos saliendo de sus tumbas. Para entrar escaló la puerta principal y sin que nadie lo viera logró entrar. El lugar estaba frío y solitario y visto con la lámpara, que tenía poca batería, era tal como se ve de día, como se ve cualquier otro lugar lleno de muertos, únicamente con restos de gente bajo tierra. Pensaba en todas las historias de fantasmas que contaban en la escuela y en familia y que le aseguraba su padre que eran ciertas… O igual de tramposas que lo ocurrido el día que su amigo Oscar lo llevó al fondo de la escuela secundaria. “¿Puedes ver esa ventana que está al final? Dicen que es de una casa embrujada”, le había dicho su amigo al tiempo que llegaban sus otros compañeros corriendo detrás de él. Lo habían amarrado y le gritaban que lo dejarían ahí para que se lo llevara una bruja. Su amigo Oscar salió también corriendo, todo era una trampa.  
Llegaron los recuerdos de los abusos de sus compañeros, la ocasión que lo dejaron sólo en el bosque un día de excursión. Era la secundaría, era un viaje a una zona montañosa, y ni recordaba dónde había sido. Lo habían abandonado a mitad del camino “Corre, corre o te quedarás”… todos lo habían hecho enojar durante toda la vida, tratando de espantarlo con cosas que no existían. Ahora en preparatoria les iba a demostrar que no tenía miedo “Tú nunca entrarías al panteón porque eres un cobarde” le habían dicho en una fiesta. Salían todos de clase y había una fiesta en que beberían un poco, y como siempre, Arturo fue el centro de atención debido a sus ya conocidos miedos, muchos conocidos y muchos inventados; miedo a la noche, a sus compañeros, a quedarse sólo; era el alumno que todos maltrataban.

La noche fue tranquila, se había sumido en sus recuerdos desde el momento que entró, caminó a través de las tumbas observando y disfrutando del leve viento. A su alrededor estaban las tumbas con sus cruces y ángeles que lo vigilaban, no había ningún tipo de ruido; para darse una mayor seguridad realizó un pequeño recorrido, considerando no visitar la sección más antigua, la cual sí le daba miedo. Pasaron las horas y prefirió quedarse dentro del callejón que formaba un grupo de tumbas que simulaban mausoleos, en su recorrido no había encontrado otra cosa que el siseo del viento. Eligió el lugar como refugio, había acomodado una cama de periódicos, su cajetilla de cigarros y su medio litro de tequila. Se había prevenido de no emborracharse; tomó un trago y pensó qué dirían todos sus compañeros. Juan, Carlos y Diana sabían que iría al panteón esa noche y ya comunicaban a sus compañeros lo ocurrido; esa noche nadie creyó lo que se decía, y así los padres de Arturo no se enteraron de nada.
Escucho un leve quejido en la tumba en que se encontraba recargado, salto de miedo y tuvo el impuso de correr, de escalar a saltos la puerta principal. Escucho detenidamente y descubrió que era el viento al pasar por su pequeño callejón, ya estaba un poco bebido y sin que se diera cuenta ya había llegado la media noche, quedaban seis largas horas para el amanecer. Los árboles se movían con un extraño ritmo, era como si gigantes bailaran a su alrededor, sintió un poco de  miedo, también observó pequeños arbustos que movían cerca de él. Se dirigió al final del rincón, se cubrió con su chamarra la cara y prefirió no ver hacia afuera, lleno de miedo comenzó a gritar y pedir ayuda. Nadie lo escuchó, el viento que se movía en todas direcciones retenían sus palabras. Su cuerpo lo comenzaba a sentir frío y llegaron a su mente las palabras de sus compañeros, de sus padres, de sus familiares. No podía saber que decían esas palabras y petrificado por la sensación se desfalleció durante unos minutos.

Paso la noche sin ningún suceso extraño, había imaginado muchas cosas y no llegó a su escondite el fantasma que muchos decían que vagaba ahí, de la supuesta llorona que cada año visitaba el lugar, o el espíritu del anterior velador. Pasaron cuatro horas después de la media noche, por suerte no estaba es despierto a las tres horas – la supuesta hora maligna -, tampoco había escuchado gatos chichando como niños, ni brujas volando por los árboles. Faltaba poco para que saliera el sol y la noche no era realimente fría, decidió salir a caminar un poco. El silencio lo aterro, esperaba que algo lo hiciera correr, en cambio no había nada a su alrededor, algunas tumbas estaban abiertas y con miedo observo hacia adentro, estaban vacías, las bóvedas que estaban alrededor del panteón tenían flores marchitas, los ángeles vigilaban pero eran de tamaño tan pequeño que no daban miedo. Pasaron las horas y logró mantener la calma.

Pudo ver el cielo mucho más claro, incluso algunas estrellas que apenas alcanzaban a verse desaparecieron. La noche había terminado y el panteón era como una fotografía vista desde el momento en que entro, caminó con calma y se dispuso a terminar con su reto. Probaría a todos que no era un miedoso y que además las historias de fantasmas eran una tontería. Ahora podría patearles el trasero a todos, saldría y lo verían todos con respeto. Avanzó considerando que se quedaría un momento junto a la reja de entrada, y dentro del panteón, para que lo vieran sus amigos, a su lado podía ver los pasillos interminables de tumbas y ángeles, ya más nítidos por la luz.  Fue cuando sintió un fuerte jaloneo en su tobillo, cayó al suelo lastimándose la cara y codos, sintió que algo lo arrastraba hacía atrás. Era la mano de un muerto que no lo dejaba salir del panteón, lo sujetaba del tobillo con tanta fuerza que le fue imposible zafarse. En el suelo, y jadeando de miedo, y sin poder gritar, Arturo jaló su pierna lo más fuerte que pudo; frente a él estaba la puerta y no podía creer lo que le estaba pasando. El lleno de desesperación tuvo paro cardiaco y no logró escapar. Antes de morir miró la puerta y todo se nublo, intento alcanzarla pero lo invadió el dolor y el miedo… no se pudo ya mover.

Al siguiente día los vecinos reportaron un posible cuerpo sin vida en la entrada del panteón. La policía llegó junto con el vigilante, que habían encontrado amarrado y temblando de frío en su oficina. Revisaron el cuerpo de Arturo, lo encontraron con un cable enrollado al tobillo y con el pie casi cercenado.
El vigilante narró cómo lo había golpeado y amarrado para dejarlo casi sin vida y agradeció a los policías que lo hubieran ayudado. El doctor que revisó el cuerpo desenredo el alambre que Arturo tenía en su pie, “con la poca visibilidad de la madrugada pisó un alambre y al jalar su pie se hizo un fuerte nudo” narró el médico a los forenses que ya habían llegado al lugar. Se dictaminó que había muerto justo a la salida del sol, a las seis de la mañana, debido a un paro cardiaco por el accidente ocurrido. 


Los policías reían un poco y la gente ya comenzaba a mirar con morbo la entrada del panteón. El sol calentaba la mañana y en la ciudad se daban las terribles noticias a familiares y amigos.